En la Región Metropolitana, en tanto, la desocupación subió a 9,5% y se registró una destrucción de más de 20 mil puestos de trabajo en el trimestre abril-junio.
Los síntomas del mercado laboral en Chile arrojan crisis, con un desalentador balance de la primera mitad del año en prácticamente todos los parámetros, según el escenario dibujado ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), al entregar los resultados de su encuesta nacional de empleo correspondiente al trimestre abril-junio.
La situación preocupa a expertos, quienes han deslizado duras críticas al Gobierno, y ha levantado alarmas también en el Banco Central. El martes, un día antes de que se conocieran los datos del INE, la entidad presidida por Rosanna Costa alertó sobre el alza de la tasa de desocupación, la baja creación de empleos y los mayores costos laborales.
Entre abril y junio -según el INE-, la tasa de desempleo subió 6 puntos porcentuales hasta 8,9% en comparación con el mismo periodo de 2024. Peor es lo que ocurrió con el desempleo femenino, que registró un alza de 9 décimas, hasta un 9,9%.
Asimismo, se registró una nula creación de empleo en el país durante dicho trimestre. En doce meses se generaron solo 141 puestos de trabajo, la cifra más baja en un trimestre comparable desde el inicio de la serie en 2010, excluyendo la pandemia. Este es el peor resultado en materia de creación de empleo desde el trimestre febrero-abril de 2021.
Cifras preocupantes que también se reflejan haciendo el desglose por región: Según datos del INE, son seis las regiones del país con tasas de desempleo que superan el 9% -entre ellas, la Región Metropolitana-, incluso hay dos que están sobre el 10%.
La tasa de desocupación más alta del país es la de Ñuble, con un 10,5%, seguida de cerca por Atacama, con un 10,4%. En tanto, Tarapacá anotó la mayor alza anual de desempleo, pasando de 6,5% en el trimestre abril-junio de 2024, a 8,7% en 2025. Un fuerte salto de 2,2 puntos porcentuales.
En Arica, la tasa de desempleó subió de 7,3% a 7,6%; en la RM de 8,2% a 9,5%; en Biobío de 8,3% a 9,3%; en Los Lagos de 4,9% a 6,4%; y en Magallanes de 6,1% a 6,3%.
Las bajas, por su parte, las registraron Antofagasta (de 8,4% a 6,4%), Coquimbo (de 8,3% a 7,4%), Valparaíso (de 8,7% a 8,6%), O’Higgins (de 10,3% a 9,3%), El Maule (de 9,1% a 8,1%), La Araucanía (de 9,7% a 9,3%), Los Ríos (de 8,6% a 8,1%) y Aysén (de 5% a 3,9%).
Además, en seis regiones del país hubo destrucción de plazas laborales, destacando Los Lagos y la Región Metropolitana, con más de 20 mil (cada una) puestos de trabajo menos que en el mismo trimestre del año pasado.
Fuente: Emol economía, julio 31 de 2025
Se trata de la cifra de creación de empleos más baja desde febrero-abril de 2021, en plena pandemia. «Esto es grave», aseguran.
Una alarmante cifra dio a conocer esta mañana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). La entidad comunicó que en un año hubo una nula variación de la población ocupada. Con más exactitud: en los últimos doce meses se crearon apenas 141 puestos de trabajo.
La tasa de desempleo, además, subió 0,6 puntos porcentuales en doce meses hasta 8,9% en el trimestre febrero-abril, mientras que la tasa de desocupación femenina saltó 0,9 puntos, hasta 9,9%. Asimismo, la cifra de ocupados en el trimestre fue de 9.321.521, prácticamente igual a los 9.321.380 del mismo periodo del año pasado, con una diferencia de solo 141 personas.
El número se explica -según el INE- por un incremento en la ocupación formal del 1,4%, lo que equivale a 96.319 personas adicionales; y una contracción en la ocupación informal del -3,8%, lo que representa 96.178 personas menos.
Según señaló Leonardo González, subdirector técnico del INE, la disminución de la informalidad estaría relacionada a la caída de los trabajadores por cuenta propia.
«En ese sentido, pueden haber distintas dimensiones que ayuden a explicar esta caída que hemos visto en los últimos 12 meses. Una puede estar vinculada al efecto fiscalización del Servicio de Impuestos Internos (SII), que hace que disminuyan los trabajadores por cuenta propia informales», sostuvo.
Indicó, asimismo, que se ha observado que quienes salen de la informalidad, en general, transitan o a la formalización de su propia actividad o hacia la búsqueda de un empleo asalariado. Mientras otro porcentaje se va a la inactividad.
Se trata de la cifra de creación de empleos más baja desde febrero-abril de 2021, cuando se destruyeron 130 mil puestos de trabajo. Aunque sin considerar la pandemia, hay que remontarse a octubre-diciembre de 2009 para encontrar un peor número. En ese periodo, se registró una baja de casi 30 mil empleos.
Cifra «grave»
El exsubsecretario de Hacienda, Alejandro Weber, ve con ojos sumamente críticos los números que entregó esta mañana el INE. «Se crearon a penas 141 empleos en un año. Es una broma de mal gusto«, dijo.
El también decano de Economía de la USS complementó señalando: «910 mil cesantes. Hace 12 meses eran 849 mil. Tenemos 61 mil cesantes más en 12 meses».
Para el exdirector del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence), Ricardo Ruiz de Viñaspre, el número es «grave, ya que no se está generando empleo en 12 meses».
«Por eso la tasa de desempleo en un año crece. El rol fundamental del Gobierno es generar más empleo asalariado formal y vemos que eso no está sucediendo», dice el también director e la Escuela de Ingeniería Comercial de la Universidad Finis Terrae. Recuerda, además, que «necesitamos 300 mil empleos para lograr la misma situación de empleo previo a la pandemia».
Cristián Duarte, exdirector de la Bolsa Nacional de Empleo, sostiene por su parte que «la economía nacional no es capaz de generar nuevos puestos de trabajo pese a que hay más personas buscando empleo. La fuerza de trabajo aumentó en un 0,6%, y el desempleo subió en 12 meses de 8,3% a 8,9%».
«Es un estancamiento total del mercado del trabajo. Esto es grave porque este nivel de desempleo sólo se dio en la peor época de la pandemia en que se perdió 1,6 millones de puestos de trabajo y el desempleo llegó al 8,9%. No hay registro de un aumento tan bajo interanual desde la instauración de la ENE en 2010″, agrega el también gerente general de Transearch.
«Esto se traduce en menores salarios reales y en menores oportunidades para las personas, y genera un deterioro importante en a capacidad fiscal de recaudar, lo que ya no es solucionable con más alzas», asevera en tanto Pablo Muller, académico de la facultad de administración y negocios de la U. Autónoma.
El economista y profesor de la Universidad de Maryland, Sergio Urzúa, utilizó su cuenta de X para comentar los números que hoy dio a conocer el INE. «Houston, we have a problem. La dinámica de ocupación en Chile debe preocupar», escribió. Adjuntó además un gráfico en el que se aprecia la caída sostenida de la creación de puestos de trabajo, hasta niveles mínimos.
Desde el parlamento el número también anima juicios críticos. El senador Juan Antonio Coloma (UDI), señaló que estas cifras son «el mejor reflejo del fracaso total de la política de trabajo de este Gobierno, de la ministra Jara incluida. Hay que cambiar sustancialmente la lógica económica».
El diputado Eduardo Durán (RN), por su parte, sostiene que el «país no resiste más improvisación. Con 141 empleos nuevos en un año, este Gobierno ha hecho historia, pero por su incapacidad».
Más números preocupantes
Desde la UC, el académico del Instituto de Economía, Tomás Rau, señaló a Radio Infinita que la cifra de desempleo nacional «es una cifra alta, quizás el vaso medio lleno es que no subió, pero está en niveles casi de crisis».
«Lamentablemente cierta parte de las autoridades han naturalizado un poco este desempleo de 8,9%», indicó asimismo. Sobre lo que ocurre con las mujeres aseguró que «es uno de los grupos que lo está pasando más mal».
Por su parte, el académico experto en empleo David Bravo señaló a Emol TV que «llevamos 30 meses seguidos con tasas de 8% o más. Y esa es la parte compleja». Agregó que «si nosotros miramos para atrás, antes de la pandemia, nosotros no tuvimos tasas del 8%, sino en el año 2010»
«Es un retroceso de 15 años», sentenció.
Fuente: Emol economía, julio 31 de 2025
Cómo se adapta la industria laboral en Chile y cómo funciona la gestión de residuos
En este capítulo de “Valor Agregado, Certifícate” impulsamos el valor de la capacitación laboral, junto a Pablo Millas.
Entrevista a Fernando García Luraschi, Presidente de Asimet y Marcelo Fuster Roa, Gerente General Corporativo de Asimet A.G.
La trayectoria comenzó en julio de 2024 y persiste hasta mayo de 2025.
En mayo de 2025, los Índices Nominales de Remuneraciones (IR) y de Costos Laborales (ICL) anotaron alzas en doce meses de 8,2% y 8,5%, respectivamente, según informó esta mañana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Con ello, se cumplen once meses consecutivos en que los costos para empleadores crecen a un ritmo más acelerado que los sueldos.
Con todo, con los datos entregados por el organismo, por sector económico, comercio, construcción e industria manufacturera consignaron las mayores incidencias anuales positivas en ambos indicadores.
El Índice Real de Remuneraciones -que mide la evolución de los sueldos ajustados por la inflación- creció 3,6% en doce meses, acumulando un avance de 0,6% en lo que va del año.
En tanto, la remuneración media por hora ordinaria alcanzó los $6.942, registrando un incremento interanual de 9,6%. Este valor fue de $6.737 para las mujeres (10,1% anual) y de $7.130 para los hombres (9,2%).
El costo laboral medio por hora total, en tanto, se situó en $7.934, con un alza de 9,6% en doce meses. Para las mujeres, este valor fue de $7.670 (10,1%) y para los hombres de $8.176 (9,2%). La brecha de género se mantuvo negativa, alcanzando -5,5% en remuneraciones por hora ordinaria y -6,2% en costo laboral por hora total.
Mes por mes
Según los datos del Banco Central, esta trayectoria de costos laborales sobre el aumento de sueldos comenzó en julio de 2024, cuando los costos laborales aumentaron 8,7% y superaron el alza de 8,4% registrada por las remuneraciones. Esta tendencia se acentuó en agosto, con una expansión de 8,9% en los costos frente a 8,7% en los sueldos.
En septiembre, los costos volvieron a imponerse con un 8,1% versus 7,9%, mientras que en octubre y noviembre el patrón se mantuvo con alzas de 8,6% y 8,7% respectivamente, frente a remuneraciones de 8,3% y 8,5%.
En diciembre, los costos laborales subieron 7,8% y las remuneraciones lo hicieron en 7,5%.
Luego, en los primeros meses de 2025, la brecha se mantuvo: en enero los costos crecieron 8,5% frente a un 8,4% en remuneraciones; en febrero, 9 % contra 8,8%; en marzo, 8,4% frente a 8,3%; y en abril, 8,4% versus 8,2%.
Fuente: Emol economía, julio 07 de 2025
El desempleo nacional alcanzó el 8,9%.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) publicó esta mañana la tasa de desocupación nacional. Esta llegó al 8,9% durante el trimestre marzo-mayo de 2025.
Así, la cifra registró «un ascenso de 0,6 pp. en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (0,8%) fue mayor a la presentada por las personas ocupadas (0,2%). Por su parte, las personas desocupadas aumentaron 8,5%, incididas por quienes se encontraban cesantes (8,3%) y quienes buscan trabajo por primera vez (10,4%)», precisó la institución.
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre marzo – mayo 2025, alcanzó un 9,5%, con un alza de 0,9 pp. en doce meses, comunicó el INE.
Respecto al mismo periodo del año anterior, la tasa de participación se situó en 62,2%, y no presentó variación; mientras que la tasa de ocupación alcanzó 56,6%, decreciendo 0,4 pp. en el período. Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 1,0%, influida por las personas inactivas potencialmente activas (7,2%) y por las personas inactivas habituales (0,1%).
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 10,1%, aumentando 0,8 pp. en el período producto del ascenso de 1,4% de la fuerza de trabajo, mayor al de 0,5% registrado por las mujeres ocupadas.
En los hombres, la tasa de desocupación fue un 8,1%, creciendo 0,5 pp. en un año, a raíz del alza de 0,4% de la fuerza de trabajo, y la disminución de 0,1% registrada por los hombres ocupados en el período.
Informalidad
Según informó el INE, la tasa de ocupación informal se ubicó en 26,0%, decreciendo 2,2 pp. en doce meses. En el mismo período, las personas ocupadas informales disminuyeron 7,8%, incididas tanto por los hombres (-8,0%) como por las mujeres (-7,5%).
Según sector económico, el descenso se debió, principalmente, a comercio (-13,2%) y transporte (-18,3%); mientras que, por categoría ocupacional, incidieron personas trabajadoras por cuenta propia (-9,1%) y asalariadas públicas (-25,5%).
Fuente: Emol economía, junio 30 de 2025
Ante la creciente detección de licencias médicas falsas en el sector público, el Comité Regional ASIMET Biobío alertó que este es un problema que también se observa en el mundo privado, manifestando su preocupación por los efectos que esta práctica está generando en las empresas de la zona, particularmente en sectores productivos que son intensivos en mano de obra.
“Esta es una mala práctica que en el mundo privado conocemos hace tiempo, pero que se ha mantenido como una verdad oculta. Las licencias médicas falsas no solo tensionan el sistema de salud, sino que también impactan directamente en la productividad, encarecen la operación de las empresas y generan un clima de desconfianza que termina afectando a toda la sociedad”, advirtió Gustavo Alcázar, presidente del Comité Regional ASIMET Biobío.
Según cifras del gremio, los niveles de ausentismo por licencias en la industria fluctúan entre 15 y 17 días por trabajador al año, muchas veces sin posibilidad de ser fiscalizadas con eficacia. “Las empresas enfrentan una asimetría grave: aun cuando existen sospechas fundadas de irregularidades, no tienen herramientas efectivas para cuestionar o revertir estas licencias. Están de manos atadas frente a un sistema que, siendo pensado para proteger a las personas que las necesitan, también favorece a los inescrupulosos”, agregó Alcázar.
Desde ASIMET Biobío señalaron que esta situación se ha vuelto especialmente crítica en el contexto regional, donde la alta dependencia de mano de obra especializada y la baja disponibilidad de reemplazos inmediatos agravan los efectos del ausentismo injustificado. “En la industria manufacturera, y especialmente en el rubo metalúrgico metalmecánico, donde la planificación y continuidad son claves, la pérdida de personal por licencias fraudulentas genera sobrecostos, pérdida de competitividad y dificultades para cumplir compromisos con clientes”, explicó el dirigente gremial.
Finalmente, Alcázar reforzó el urgente llamado a las autoridades que ha hecho ASIMET a nivel nacional para poner fin a estas malas prácticas: “Necesitamos un sistema más riguroso de fiscalización y sanción. Las licencias médicas son una herramienta fundamental para resguardar la salud de los trabajadores, pero su abuso la desvirtúa completamente. Es hora de recuperar su verdadero sentido, y de proteger a quienes cumplen día a día con su labor con responsabilidad”.
Fuente: Diario Estrategia, mayo 29 de 2025
La cifra registró un ascenso de 0,3 pp. en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo fue mayor a la presentada por las personas ocupadas.
El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó esta mañana que la tasa de desempleo en Chile se ubicó en 8,8% durante el trimestre febrero-abril de 2025, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Empleo (ENE).
«La cifra registró un ascenso de 0,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (0,6%) fue mayor a la presentada por las personas ocupadas (0,2%)», detalló el INE este jueves en un comunicado.
Por su parte, agregó que las personas desocupadas aumentaron 4,3%, incididas por quienes se encontraban cesantes (4,1%) y quienes buscan trabajo por primera vez (5,9%).
Respecto al mismo período del año anterior, la tasa de participación y de ocupación se situaron en 62,2% y 56,7%, decreciendo 0,3 pp. y 0,4 pp., en cada caso.
La ocupación, en cifras, llegó a 9.359.307 de empleos. Es decir, solo 20.011 puestos de trabajo más que en el mismo periodo del año pasado.
Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 1,5%, influida por las personas inactivas habituales (1,3%) y por las personas inactivas potencialmente activas (3,1%).
Por sexo
«En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,7%, aumentando 0,2 pp. en el período producto del ascenso de 0,8% de la fuerza de trabajo, mayor al de 0,5% registrado por las mujeres ocupadas», indicó el comunicado.
Por su parte, las desocupadas crecieron 3,4%; mientras que la tasa de participación no registró variación en doces meses y se mantuvo en 52,8%, la tasa de ocupación alcanzó 47,6%, retrocediendo 0,2 pp. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo, por su parte, se expandieron 1,0%, influidas por las inactivas potencialmente activas e inactivas habituales.
En los hombres, la tasa de desocupación fue un 8,2%, creciendo 0,4 pp. en un año, a raíz del alza de 0,4% de la fuerza de trabajo, y la nula variación presentada por los hombres ocupados en el período.
Los desocupados, en tanto, aumentaron 5,1%; mientras las tasas de participación y ocupación se situaron en 72,1% y 66,2%, decreciendo 0,4 pp. y 0,7 pp., respectivamente. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo, en tanto, se expandieron 2,4%, influidos únicamente por los inactivos habituales.
Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre febrero – abril 2025, alcanzó un 9,5%, con un alza de 0,3 pp. en doce meses.
En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada creció 0,1%, incidida principalmente, según sector económico, por alojamiento y servicios de comida (15,9%) y actividades financieras y de seguros (16,9%).
Alza de personas ocupadas
El INE, además, señaló que en doce meses la estimación del total de personas ocupadas creció 0,2%, incidida exclusivamente por las mujeres (0,5%), debido a que los hombres no presentaron variación.
Los sectores económicos que más contribuyeron al incremento de la población ocupada fueron alojamiento y servicio de comidas (8,8%), enseñanza (4,3%) y actividades financieras y de seguros (10,1%); mientras que, por categoría ocupacional, el alza se observó en personas asalariadas formales (2,6%).
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 25,8%, decreciendo 2,4 pp. en doce meses. En el mismo período, las personas ocupadas informales disminuyeron 8,2%, incididas tanto por los hombres (-8,0%) como por las mujeres (-8,5%).
Según sector económico, el descenso se debió, principalmente, a comercio (-13,8%) e industria manufacturera (-13,9%); mientras que, por categoría ocupacional, incidieron trabajadores por cuenta propia (-8,9%) y asalariadas públicas (-22,7%).
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 8,7%, aumentando 0,2 pp. respecto al trimestre móvil anterior.
Fuente: Emol economía, mayo 29 de 2025
Señor director:
La reciente detección de licencias médicas falsas en el sector público ha puesto en evidencia una “verdad oculta” que también afecta al mundo privado. Con un promedio de 15 a 17 días de inasistencia al año por colaborador, esta realidad no solo tensiona el sistema de salud, sino que impacta directamente la productividad, encarece la operación y debilita la confianza en el sistema.
En el sector productivo, la planificación y continuidad dependen de la asistencia efectiva. El abuso o falsificación de licencias médicas —práctica inmoral e ilegal— genera sobrecostos, ineficiencias y pérdida de competitividad, erosionando la responsabilidad compartida esencial para el desarrollo.
Aunque las empresas conocen casos recurrentes, enfrentan restricciones para actuar, quedando de manos atadas sin herramientas para cuestionar o revertir estas irregularidades. Esta asimetría favorece a los inescrupulosos, desincentivando la formalidad y debilitando la confianza entre empleadores y colaboradores.
Urge establecer mecanismos más rigurosos de fiscalización y sanción, para devolver a esta herramienta su sentido original: proteger la salud del colaborador y preservar la equidad hacia quienes cumplen con su trabajo cada día.
Fernando García L.
Presidente ASIMET
Diario Financiero, mayo 26 de 2025
El número de personas desempleadas creció 1,3%, impulsado por el aumento de cesantes y quienes buscan empleo por primera vez.
La tasa de desocupación en Chile se ubicó en 8,7% durante el trimestre enero-marzo de 2025, según reveló esta mañana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), a través de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE).
La cifra no experimentó variación en doce meses, manteniéndose en los mismos niveles que en igual período del año anterior. Sin embargo, se trata del mayor nivel desde septiembre de 2024.
De acuerdo con el informe, la estabilidad en la tasa de desempleo se explica porque el incremento de la fuerza de trabajo (0,9%) fue igual al alza en el número de personas ocupadas, lo que compensó el aumento de quienes se encuentran desocupados.
«El aumento de las personas desocupadas fue de 1,3%, incidido tanto por quienes se encontraban cesantes (1,2%) como por quienes buscaban trabajo por primera vez (1,4%)», precisó el INE.
En cuanto a la tasa de participación laboral, esta se situó en 62,4%, mientras que la tasa de ocupación alcanzó el 57%. Ambas cifras permanecieron sin cambios en comparación con el mismo trimestre del año anterior, lo que da cuenta de una aparente estabilización en el comportamiento del mercado del trabajo.
En paralelo, se reportó que la población fuera de la fuerza de trabajo aumentó 0,9%, influida exclusivamente por un mayor número de personas inactivas habituales, que se incrementaron en 1,4%.
Según el INE, estas últimas corresponden a personas que no buscan trabajo ni están disponibles para trabajar, ya sea por razones personales, familiares u otras.
Por sexo
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,5%, y no presentó variación en el período, debido a que el ascenso de la fuerza de trabajo (1,2%), fue similar al registrado por las mujeres ocupadas (1,3%).
Por su parte, las desocupadas crecieron 0,5%; mientras las tasas de participación y ocupación se situaron en 52,9% y 47,9%, incrementándose 0,1 pp. en cada caso. Las mujeres fuera de la fuerza de trabajo, por su parte, se expandieron 0,6%.
En los hombres, la tasa de desocupación fue un 8,1%, creciendo 0,1 pp. en un año, a raíz del alza de 0,7% de la fuerza de trabajo, mayor a la de 0,5% registrada por los hombres ocupados.
Los desocupados, en tanto, aumentaron 2%; mientras las tasas de participación y ocupación se situaron en 72,3% y 66,4%, decreciendo 0,1 pp. y 0,2 pp., respectivamente. Los hombres fuera de la fuerza de trabajo, en tanto, se expandieron 1,6%.
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 25,8%, decreciendo 2,3 pp. en doce meses. En el mismo período, las personas ocupadas informales disminuyeron 7,4%, incididas tanto por los hombres (-6,9%) como por las mujeres (-8,1%).
Según sector económico, el descenso se debió, principalmente, a comercio (-13,3%) e industria manufacturera (-15,9%); mientras que, por categoría ocupacional, incidieron trabajadores por cuenta propia (-5,1%) y asalariados privados (-5,6%).
Alza de personas ocupadas
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas creció 0,9%, incidida tanto por las mujeres (1,3%) como por los hombres (0,5%).
Los sectores económicos que más contribuyeron al incremento de la población ocupada fueron actividades financieras y de seguros (19,5%), alojamiento y servicio de comidas (7,5%) y actividades profesionales (8,4%); mientras que, por categoría ocupacional, el alza se observó en personas asalariadas formales (3,1%) y trabajadoras por cuentas propia (0,6%).
Región Metropolitana
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre enero – marzo 2025, alcanzó un 9,4%, con un descenso de 0,2 pp. en doce meses.
En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada creció 1,1%, incidida principalmente, según sector económico, por actividades financieras y de seguros (26,7%) e industria manufacturera (8,7%).
Estacionalidad y horas de trabajo
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 8,5%, y no registró variación con respecto al trimestre móvil anterior.
En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, descendió 0,5%; el promedio de horas trabajadas decreció 1,3%, llegando a 35,9 horas. Según sexo, el promedio de horas para los hombres fue 38,5, y 32,4 horas para las mujeres.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 16,9%, con una disminución de 0,1 pp. en el período. En los hombres se situó en 14,2%, y en las mujeres en 20,2%. La brecha de género fue 6 pp.
Fuentes: Emol economía, abril 29 de 2025
Al hacer un balance del desempeño de la industria en el periodo, el presidente de ASIMET, Fernando García, calificó la cifra como “desalentadora”, señalando que este mal resultado se generó en gran medida por el cese de actividades de la planta siderúrgica Huachipato.
El sector metalúrgico metalmecánico registró una caída de 2% en sus niveles de producción durante el año 2024, según informó el presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas, ASIMET, Fernando García. Pese a que en diciembre la industria registró un crecimiento de 7,5%, lo que permitió revertir la caída de 3% que marcaba el sector a noviembre, el rubro tuvo el año pasado un desempeño que García calificó como “desalentador”, generado en gran medida por el cierre de la planta Huachipato, en septiembre último.
“De acuerdo con estas cifras estimamos que nuestro crecimiento para 2025 será del orden de -3% a -5%, debido principalmente al cese de producción de una importante empresa del rubro metalúrgico, Huachipato, lo cual afectará nuestros registros por existir una base de comparación más alta”, sostuvo el dirigente gremial.
Agregó que el resultado exhibido en 2024 sitúa al sector metalúrgico metalmecánico un 9% por debajo de los niveles de producción registrados en el año 2018, lo que indica una clara pérdida de participación de esta industria en la economía nacional.
Actividad por subsectores
En el análisis más detallado del desempeño de la industria, García informó que solo 4 de los 9 subsectores que componen el rubro exhibieron resultados positivos en 2024, entre los que destacó Reparación de productos elaborados de metal, maquinaria y equipo, que tuvo un crecimiento de 14,9%. Le siguió Fabricación de maquinaria de uso especial, con un aumento de 7,2%, el que se explica principalmente por mayores ventas de maquinaria para la minería, debido a estrategias productivas en algunas empresas del rubro.
Como contrapartida, el presidente de ASIMET señaló que Industrias básicas de hierro y acero fue la de peor desempeño, con una caída de 22,7% el año pasado. “Es importante señalar que el comportamiento de este subsector va de la mano con un aumento en las importaciones que se registró en el último trimestre de 2024, lo cual evidencia una sustitución de producción nacional por importación, fenómeno que arrastra por años nuestra industria y la manufactura en general”, afirmó.
Al dar a conocer los resultados del sector en cuanto a comercio exterior, Fernando García informó que Perú, Estados Unidos, Argentina y Brasil fueron los principales destinos de los envíos durante 2024, concentrando el 48,3% de las ventas del rubro en el mercado internacional. Las exportaciones del sector en este periodo totalizaron los US$ FOB 2.283,5 millones, lo que representó un descenso de 3,5% respecto del año anterior.
Respecto de las importaciones, Fernando García informó que el año pasado ascendieron a los US$ CIF 22.773,9 millones, lo que significó un incremento de 2,1% respecto de 2023. China fue el principal origen de las internaciones, con un registro de US$ CIF 7.558,4 millones, lo que representa el 33,2% del total. Le siguieron Estados Unidos con US$ CIF 3.395,1 millones, y Brasil con US$ CIF 1.362 millones.
Finalmente, el presidente de ASIMET mostró su preocupación por la falta de inversiones en el sector industrial, producto principalmente del clima de incertezas en que ha vivido el país en los últimos años, a lo que se suma la inseguridad pública que aún no ha podido ser erradicada y que afecta el normal desarrollo de la economía nacional.
“Terminada la tramitación legislativa de la reforma previsional, corresponde ahora orientar el foco hacia una agenda agresiva pro-crecimiento, que debería ser la prioridad para que el país vuelva a exhibir cifras de crecimiento en torno al 4%. También se debe asumir con urgencia la generación de empleo de calidad, porque, de lo contrario, las promesas de bienestar y seguridad social serán difíciles de sostener en el largo plazo”, concluyó.










