Las asociaciones gremiales ACENOR, ASIMET, ASIQUIM, Chilealimentos y Pescadores Industriales del Biobío enviaron una carta a la ministra Ximena Rincón solicitando reducir los meses de control de punta, argumentando impactos en productividad, empleo, emisiones y costos energéticos en un contexto de fuerte alza del diésel.
Santiago, 7 de abril de 2026.- Las asociaciones de Clientes Eléctricos No Regulados (ACENOR), Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (ASIMET), Industriales Químicos de Chile (ASIQUIM), Empresas de Alimentos de Chile (Chilealimentos) y Pescadores Industriales del Biobío enviaron una carta a la ministra de Energía, Ximena Rincón, solicitando reducir el periodo de control de horas de punta del sistema eléctrico, vigente actualmente entre abril y septiembre de cada año.
En la misiva, los gremios explican que el actual esquema de seis meses de control de punta genera efectos relevantes sobre la productividad y el empleo, ya que muchas empresas se ven obligadas a reducir producción o reorganizar turnos entre las 18:00 y las 22:00 horas, así como a recurrir a la autogeneración en base a combustibles fósiles, especialmente diésel, cuyo precio se ha incrementado significativamente.
Según una encuesta aplicada en 2024 por ACENOR a clientes libres mineros, industriales, comerciales y de transporte, un 24% de las empresas reduce producción durante el periodo de control de punta y un 23% autogenera con combustibles fósiles, porcentajes aún mayores en el caso de la industria manufacturera. Esto no solo encarece los costos energéticos, sino que también aumenta las emisiones locales y dificulta el cumplimiento de planes de descontaminación y metas de descarbonización.
En la carta, las asociaciones recuerdan que, durante 2020 y 2021, cuando el periodo de punta se redujo a dos meses por la crisis sanitaria, muchas industrias reportaron aumentos de productividad entre 8% y 25%, menor uso de diésel y mejores condiciones laborales para sus trabajadores.
Finalmente, ACENOR, ASIMET, ASIQUIM, Chilealimentos y Pescadores Industriales del Biobío solicitaron al Ministerio de Energía abrir una mesa de trabajo para revisar en profundidad el diseño del periodo de control de punta, de manera de compatibilizar las señales de eficiencia del sistema eléctrico con la competitividad de los sectores productivos, el cuidado del medio ambiente y la necesidad de un uso más racional de combustibles como el diésel.
Qué es el periodo de control de punta
Se entiende por horas de punta el periodo comprendido entre las 18:00 y las 22:00 horas, de lunes a viernes, durante los meses de abril a septiembre de cada año, excluyendo sábados, domingos y festivos.
El horario de control de punta se creó para dar una señal a la demanda en las horas en que es más caro para el sistema contar con capacidad de generación disponible, porque históricamente se asociaba a meses de menor generación hidráulica y mayor estrechez del sistema. Sin embargo, hoy la matriz es mucho más renovable y las máximas demandas se concentran en meses de verano, por lo que mantener un periodo tan extenso de punta implica que muchas empresas reducen producción o autogeneran con diésel en ese horario, con efectos negativos en productividad, costos y emisiones.
Abril 07 de 2026
El gremio señaló que el término de la operación productiva, que implica la pérdida de cerca de 400 empleos, marca el fin de la fabricación en Chile de históricas marcas de electrodomésticos nacionales como Fensa y Mademsa, reflejando el reemplazo progresivo de la producción local por productos importados desde economías con menores costos y activas políticas de apoyo industrial.
La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas, ASIMET, expresó su profunda preocupación tras el anuncio de Electrolux de cerrar su planta productiva en Chile, decisión que implicará la pérdida de cerca de 400 empleos y el fin de una operación manufacturera histórica vinculada a la fabricación de electrodomésticos en el país de reconocidas marcas como Fensa y Mademsa.
Desde el gremio advirtieron que este cierre refleja una tendencia creciente: producir en Chile se vuelve cada vez más complejo en un entorno internacional altamente competitivo, donde las importaciones provienen de economías que cuentan con subsidios industriales, menores costos energéticos, mayores escalas productivas y políticas activas de fortalecimiento manufacturero.
Según señaló el presidente de ASIMET, Fernando García, este hecho constituye una señal de alerta sobre el rumbo productivo del país. “Cuando la cancha no es pareja frente a la competencia internacional, la industria deja de producir localmente y pasa a importar. Y quienes finalmente pagan el costo no son las empresas, que muchas veces logran reconvertirse, sino los colaboradores, que pierden empleos formales, técnicos y de calidad”, afirmó.
El dirigente gremial enfatizó que el cierre de capacidades manufactureras no sólo implica la pérdida de puestos de trabajo directos, sino también el debilitamiento de proveedores nacionales, de conocimiento productivo, innovación y encadenamientos industriales construidos durante décadas.
“Hoy resulta cada vez más difícil hacer industria en Chile cuando la competencia internacional opera bajo reglas distintas. Mientras otros países protegen y fortalecen su base manufacturera, nuestras empresas enfrentan mayores costos de contratación, energéticos y logísticos, entre otros, que terminan erosionando la producción local”, agregó.
García advirtió, además, que el caso de Electrolux no constituye un hecho aislado y que diversas empresas del sector manufacturero enfrentan presiones similares, evaluando reducir o terminar producción local para reemplazarla por importaciones en un escenario de creciente competencia externa en condiciones desiguales.
“Chile está transitando silenciosamente desde una economía que produce hacia una economía que importa. Si no corregimos estas asimetrías frente al comercio internacional, seguiremos perdiendo industria, empleo de calidad y capacidades tecnológicas estratégicas”, sostuvo.
El presidente de ASIMET recordó que, mientras las principales economías del mundo avanzan en procesos de reindustrialización para fortalecer su autonomía productiva, resiliencia económica y seguridad estratégica, Chile continúa debilitando su base manufacturera.
Finalmente, García reiteró la necesidad de adoptar definiciones estratégicas para resguardar el desarrollo industrial del país.
“Chile necesita avanzar con urgencia hacia una política industrial moderna que equilibre las condiciones de competencia internacional y vuelva viable producir localmente. De lo contrario, seguiremos viendo cómo empresas dejan de fabricar en el país para importar lo que antes se hacía en Chile, profundizando un proceso de desindustrialización que afecta directamente el empleo de calidad y el desarrollo económico de largo plazo”, concluyó.
Fernando García Luraschi
Presidente de ASIMET
ASIMET, abril 01 de 2026
Las estimaciones anticipaban un desempeño entre 0% y 1,7%.
El Banco Central sorprendió al mercado este miércoles al informar que la actividad económica volvió a terreno negativo en febrero, en un escenario donde las expectativas ya daban cuenta de un crecimiento acotado, que en la mejor de las expectativas era 0%.
De acuerdo con el instituto emisor, «el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de febrero de 2026 cayó 0,3% en comparación con igual mes del año anterior».
El resultado decepcionó y se ubicó por debajo de la parte media del rango de estimaciones, que anticipaban un desempeño entre 0% y 1,7%, reflejando la debilidad que atraviesa el ciclo económico.
En términos mensuales, la serie desestacionalizada también mostró retrocesos. «La serie desestacionalizada disminuyó 0,3% respecto del mes precedente y creció 0,6% en doce meses», detalló el organismo, en un mes que registró la misma cantidad de días hábiles que febrero de 2025.
El ente rector explicó que «el resultado del Imacec se explicó por la caída de la producción de bienes, lo que fue en parte compensado por el desempeño de los servicios». A su vez, agregó que la contracción mensual estuvo influida por el comercio y la industria.
En línea con lo anterior, el indicador que excluye la minería también evidenció debilidad. «El Imacec no minero presentó una disminución anual de 0,3%», mientras que en términos desestacionalizados «cayó 0,3% respecto del mes anterior y aumentó 0,6% en doce meses».
Producción de bienes profundiza su caída
El principal factor detrás del retroceso de la actividad fue el desempeño de la producción de bienes, que registró una contracción de 3,7% en doce meses. Según el Banco Central, este resultado estuvo marcado por el deterioro en el resto de bienes y la industria.
En detalle, una menor producción en la fruticultura y la pesca extractiva afectó el componente de «resto de bienes», mientras que la industria se vio golpeada por una menor elaboración de productos pesqueros.
La minería, en contraste, mostró un crecimiento de 1,0%, impulsado por una mayor extracción de litio y oro, aunque parcialmente contrarrestado por una caída en la producción de cobre.
En términos desestacionalizados, la producción de bienes se mantuvo sin variaciones respecto del mes anterior.
Comercio resiste, pero se contrae en el margen
El comercio logró sostenerse en terreno positivo en la medición anual, con un leve avance de 0,2%. El Banco Central indicó que este resultado respondió al dinamismo del comercio minorista y automotor, compensando parcialmente la caída del segmento mayorista.
En el detalle, destacaron las ventas en almacenes de comestibles, tiendas especializadas de vestuario y plataformas online. Asimismo, el rubro automotor creció impulsado por servicios de mantención y mayores ventas de vehículos.
Sin embargo, el comercio mayorista registró un retroceso, afectado por menores ventas de alimentos, especialmente desde exportadoras de frutas.
Al ajustar por estacionalidad, el sector evidenció una contracción de 2,3% respecto de enero, explicada precisamente por el debilitamiento del comercio mayorista.
Servicios amortiguan la caída
A diferencia de los otros sectores, los servicios continuaron expandiéndose y evitaron una caída más pronunciada del indicador. En febrero crecieron 1,6% anual, impulsados principalmente por los servicios personales, en particular el área de salud.
En menor medida, también aportaron los servicios empresariales, contribuyendo al desempeño positivo del sector.
No obstante, en la comparación mensual desestacionalizada, los servicios mostraron una leve caída de 0,1%, influida por el retroceso de los servicios personales, lo que fue parcialmente compensado por el alza en los servicios empresariales.
Fuente: Emol economía, abril 01 de 2026
El Índice de Producción Industrial (IPI) registró una contracción de 1,3% en doce meses.
Señales dispares dejó el desempeño de la economía chilena durante febrero, con un sector productivo que sigue mostrando debilidad, contrastando con un consumo que continúa expandiéndose, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Lo anterior, previo a que mañana el Banco Central publicará el Indicador Mensual de Actividad Económica (Imacec) de febrero.
Con todo, por el lado de la actividad, el Índice de Producción Industrial (IPI) registró una contracción de 1,3% en doce meses, anotando su quinto descenso consecutivo. El retroceso estuvo marcado principalmente por el desempeño de la industria manufacturera, que continúa presionando a la baja el indicador.
En detalle, el Índice de Producción Manufacturera (IPMan) cayó 3% interanual, afectado en gran medida por la disminución en la elaboración de alimentos, que retrocedió 8,7%. Este resultado da cuenta de un sector que aún no logra consolidar una recuperación sostenida.
En contraste, la minería mostró un comportamiento más estable. El Índice de Producción Minera (IPMin) anotó un leve aumento de 0,2% en doce meses, impulsado por la minería no metálica, que creció 18,8% gracias a una mayor producción de carbonato de litio.
A su vez, el Índice de Producción de Electricidad, Gas y Agua (IPEGA) avanzó 0,5% interanual, explicado por un incremento en la generación eléctrica, particularmente desde fuentes solares, que empujaron el crecimiento del sector.
Desde la vereda del consumo, las cifras fueron más auspiciosas. El Índice de Actividad del Comercio creció 5,3% en febrero respecto del mismo mes del año anterior, acumulando un alza de 4,1% en lo que va de 2026.
El resultado estuvo apoyado por el desempeño de todas sus divisiones. El comercio minorista -excluyendo vehículos- aumentó 5,1%, con un fuerte impulso de las ventas por internet y canales remotos. En tanto, el comercio mayorista se expandió 5,4%, debido al dinamismo en la venta de maquinaria, equipos y materiales.
Asimismo, la suma de estas actividades junto con la reparación de vehículos mostró un crecimiento de 5,8% en doce meses, reflejando un comportamiento generalizado al alza dentro del sector.
Sin embargo, no todos los indicadores ligados al consumo mostraron cifras positivas. El Índice de Ventas de Supermercados (ISUP) registró una leve caída de 0,4% interanual, mientras que en términos desestacionalizados también evidenció retrocesos tanto mensuales como anuales.
En contraposición, el comercio electrónico mantuvo un sólido desempeño. El Índice de Comercio Electrónico Minorista (ICEM) se expandió 17,3% en doce meses, impulsado por mayores ventas de productos electrónicos, artículos para el hogar y tecnología.
Fuente: Emol economía, marzo 31 de 2026
La entidad situó el crecimiento tendencial de Chile en 1,9% para el periodo 2026-2035.
El Banco Central elevó levemente su estimación de crecimiento tendencial de la economía chilena, situándola en 1,9% para el período 2026-2035, en el marco de su primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año.
El ajuste, de apenas 0,1 puntos porcentuales respecto a la proyección de septiembre de 2024, se da en un contexto marcado por elevada incertidumbre externa y menores perspectivas para el sector minero.
El instituto emisor explica que el crecimiento tendencial -que refleja la capacidad de expansión de mediano y largo plazo de la economía- se construye a partir de la descomposición del PIB entre sus componentes minero y no minero.
En este último, la estimación se basa en una función de producción tipo Cobb-Douglas, cuyos determinantes son la productividad, el capital y la fuerza de trabajo.
En esta actualización, el mayor ajuste proviene del factor trabajo, cuya contribución al crecimiento del PIB no minero sube a 0,6 puntos porcentuales en el decenio 2026-2035, impulsada por la incorporación de nuevas proyecciones demográficas del INE.
En tanto, el aporte del capital se mantiene en 1 punto porcentual y el de la productividad total de factores en 0,35%, sin cambios respecto del ejercicio previo. Con ello, el PIB no minero tendría un crecimiento tendencial de 2% en la próxima década.
Sin embargo, el componente minero continúa siendo el principal lastre para el crecimiento potencial. El Banco Central proyecta que el sector crecerá en torno a 1% anual entre 2026 y 2035, lo que implica una rebaja de 0,9 puntos porcentuales frente a la estimación anterior.
Este ajuste responde a menores perspectivas de producción de cobre y al débil desempeño histórico del PIB minero. A esto se suma una reducción en su peso dentro de la economía, desde 12% a 11% del PIB total.
El informe también advierte que, incluso dentro del componente no minero, la trayectoria de crecimiento seguirá siendo descendente. En ese marco, se plantean escenarios alternativos: uno pesimista, con una convergencia más lenta en variables laborales y menor dinamismo de la fuerza de trabajo, y otro optimista, que supone un mayor avance de la productividad ante una eventual aceleración en la adopción de nuevas tecnologías.
Para efectos de las proyecciones de mediano plazo, el Banco Central utiliza como referencia el crecimiento promedio del PIB tendencial no minero del quinquenio 2026-2030, estimado en 2,1%, considerando que horizontes más extensos implican cambios estructurales en los factores productivos que exceden el horizonte relevante para la política monetaria.
Fuente: Emol economía, marzo 25 de 2026
En su IPoM, el instituto emisor descartó una expansión de 3% para 2026 y advirtió una «importante» presión inflacionaria por el shock externo.
El Banco Central publicó esta mañana su esperado primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, en el cual incorporó los efectos de la guerra en Medio Oriente y la histórica alza en el precio de los combustibles que se concretará mañana en Chile
La entidad presidida por Rosanna Costa, recortó su proyección de crecimiento para la economía chilena en 2026, producto del impacto que tendrá la guerra, el recorte fiscal anunciado por el gobierno de José Antonio Kast y un débil desempeño de la minería.
El instituto emisor situó la expansión del PIB en un rango de entre 1,5% y 2,5% para este año, por debajo del 2% a 3% estimado en diciembre, en una revisión que da cuenta de un escenario externo más adverso y de menores impulsos internos.
Según el informe, la economía chilena ha evolucionado en línea con lo previsto en los últimos meses, con una actividad creciendo acorde a su potencial y una inflación que se ha ubicado «en niveles algo por debajo de la meta de 3%».
Sin embargo, el escenario cambió de forma relevante en las últimas semanas tras el inicio del conflicto en Medio Oriente, lo que elevó los precios internacionales de los combustibles y añadió «un alto grado incertidumbre a las perspectivas para la economía global y local».
El instituto emisor advirtió que la inflación tendrá un repunte en el corto plazo, impulsada por el encarecimiento de la energía.
De acuerdo con el IPoM, esta variable «se ubicaría en torno a 4% anual a partir del segundo trimestre de este año», incorporando las recientes alzas anunciadas para los precios de la gasolina y el diésel. Así, el escenario base apunta a que la inflación convergerá a la meta de 3% hacia 2027 y no este año como estaba previsto anteriormente. Lo anterior, siempre que no se produzcan nuevos shocks externos relevantes, resaltó.
En materia de actividad, la revisión a la baja responde tanto al deterioro del contexto internacional como a un desempeño más débil de la minería, además del fuerte ajuste fiscal que informó hace algunas semanas el Gobierno y que ya ha comenzado a concretarse.
A ello se suma un ajuste en las perspectivas de consumo e inversión, que «se corrigen levemente a la baja», en línea con un entorno externo menos favorable. Con todo, el instituto emisor destacó que este menor dinamismo es parcialmente compensado por el crecimiento de los ingresos, mejores expectativas y una cartera de inversión superior a la de años previos.
El informe señala el ajuste del gasto fiscal por US$3.800 millones anunciado por el Gobierno a mediados de marzo «reducirá la expansión del consumo de gobierno y la inversión pública».
«Este factor tendrá efectos directos en el crecimiento del PIB y la demanda interna, contribuyendo al mismo tiempo a moderar las presiones inflacionarias en el mediano plazo», añadió.
En este contexto de mayor incertidumbre, el Consejo del Banco Central enfatizó la necesidad de monitorear de forma permanente la evolución del escenario macroeconómico y evaluar escenarios alternativos.
«El aumento de la incertidumbre del escenario macroeconómico global hace más necesaria la revisión continua de escenarios alternativos», señala el documento.
Finalmente, el organismo reiteró su compromiso con la estabilidad de precios y aseguró que tomará las medidas necesarias para cumplir su objetivo inflacionario.
En esa línea, en la última Reunión de Política Monetaria del 24 de marzo decidió mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM) en 4,5%, señalando que su trayectoria futura se definirá en función del desarrollo de los acontecimientos y sus efectos sobre la inflación.
Proyecciones
Según el instituto emisor, las proyecciones del escenario central de este IPoM «se desarrollan en un escenario especialmente incierto y con riesgos relevantes». En este contexto, el análisis de los escenarios sensibilidad cobra una importancia «mayor a la usual».
En el plano externo, uno de los principales ajustes de este IPoM recae en los precios del petróleo. En el escenario central, se considera una trayectoria coherente con el promedio de los contratos de futuros en los cinco días previos al cierre estadístico.
El análisis señala que esto implica precios promedio del orden de US$100 por barril en el segundo trimestre del año y US$86 en 2026, 60 y 40% por sobre lo previsto en diciembre, respectivamente
Para 2027 y 2028, se prevén precios superiores a los considerados en diciembre, incorporando una mayor prima geopolítica. Se suman también revisiones al alza en otros componentes de energía y alimentos.
En el escenario central, los efectos negativos de la guerra sobre el crecimiento mundial compensan gran parte de los mejores resultados observados en la última parte de 2025.
De este modo, se proyecta que el PIB de los socios comerciales tendría una expansión de 2,7% durante este año, similar al 2,6% del IPoM de diciembre. Para 2027 se mantiene un crecimiento de 2,7%, mientras para 2028 se proyecta un aumento de 2,9%.
Pese a las correcciones de los últimos días, el precio del cobre ha tenido una trayectoria por sobre lo anticipado. En ello sigue influyendo el impulso de una mayor demanda vinculada a usos no tradicionales, como la inteligencia artificial, la transición energética y el gasto en defensa.
El escenario central considera mayores precios promedio: US$5,4; 5,1; y 5,0 para los años 2026, 2027 y 2028, respectivamente.
En tanto, las perspectivas para el gasto de hogares y empresas se corrigen levemente a la baja. En ello tiene un rol destacado el deterioro de la situación externa, a lo que se suma el menor gasto fiscal. En todo caso, esto es en parte compensado por el continuo crecimiento de los ingresos, expectativas que han mejorado y una cartera de proyectos de inversión superior a la de años previos.
Para la inflación total, las revisiones se concentran en el corto plazo, asociadas principalmente al impacto de la guerra en los precios internacionales de los combustibles. Esto provoca un aumento relevante de la inflación, que se ubicaría en torno a 4% anual desde el segundo trimestre.
Este escenario incorpora las alzas de los precios de los combustibles a nivel local que fueron anunciadas el lunes 23 de marzo. La inflación volvería a 3% hacia el segundo trimestre de 2027.
La inflación subyacente también se revisa al alza en el corto plazo, aunque en una magnitud «acotada».
Este aumento se justifica, según el instituto emisor, en los efectos de segunda vuelta derivados del shock de los precios internacionales de los combustibles. «La proyección considera que la propagación de este shock al resto de la economía será la habitual. Hacia el mediano plazo, estos efectos se ven compensados por el impacto del menor gasto fiscal en la demanda interna».
Estas proyecciones consideran que el tipo de cambio real (TCR) irá convergiendo a sus niveles de largo plazo, con una trayectoria similar a la planteada en diciembre.
Fuente: Emol economía, marzo 25 de 2026
Colombia ha anunciado este miércoles un arancel del 35% a la importación de 14 productos siderúrgicos y metalmecánicos procedentes de países con los que la nación sudamericana no tiene acuerdos comerciales vigentes.
Según ha explicado el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, la decisión del Gobierno de Gustavo Petro pretende fomentar la reindustrialización y «defender la producción nacional». El gravamen se ha adoptado con arreglo a un análisis técnico elaborado por el Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior.
El arancel tendrá un «carácter estrictamente focalizado» y «preservará plenamente el abastecimiento desde socios estratégicos» con los que sí existan tratados de libre comercio, por lo que los bienes de países como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, México o la Unión Europea, y, por tanto, España, no se verán afectados.
Desde Bogotá consideran que impera un contexto internacional caracterizado por excedentes productivos y «distorsiones estructurales» en los precios del acero, ante lo que han recordado que cerca de 40 estados han adoptado ya más de 200 medidas similares.
«Estamos actuando de manera responsable y en plena coherencia con las reglas del comercio internacional», ha afirmado la ministra del ramo, Diana Marcela Morales.
«Esta no es una medida restrictiva, es una medida correctiva: busca restablecer condiciones de competencia justa frente a prácticas asociadas a la sobreproducción y a la colocación de bienes a precios artificialmente bajos que afectan nuestra industria», ha elaborado.
En este sentido, Colombia cuenta con una capacidad instalada para producir unas 2,6 millones de toneladas de acero al año, aunque solo fabrica, aproximadamente, 1,6 millones. El sector emplea a más de 50.000 personas.
Colombia adquirió en 2025 bienes siderúrgicos por 124,6 millones de dólares (108,3 millones de euros) procedentes, principalmente, de China, así como de Turquía, Rusia, Brasil, Perú, Venezuela y Estados Unidos. Del lado contrario, los vendió por 32,2 millones de dólares (28 millones de euros).
Fuente: Diario Estrategia, marzo 18 de 2026
El gremio señaló que la decisión contribuye a fortalecer la certeza jurídica y a mantener condiciones que favorezcan la inversión, el empleo formal y el desarrollo productivo.
La Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas, ASIMET, valoró la decisión del Gobierno de retirar de la tramitación el proyecto de ley que buscaba establecer un sistema de negociación a nivel sectorial, iniciativa que había generado preocupación en diversos sectores productivos.
Asimismo, desde el gremio señalaron que el objetivo de avanzar en mejores condiciones laborales y fortalecer el diálogo entre trabajadores y empresas es compartido, aunque destacaron que los mecanismos para lograrlo deben considerar la realidad diversa del tejido productivo y resguardar adecuadamente el empleo y la actividad económica.
El presidente del gremio, Fernando García, señaló que esta decisión constituye una señal positiva para la certeza jurídica y el adecuado funcionamiento del mercado laboral.
“Valoramos que se haya retirado un proyecto que generaba preocupación en amplios sectores productivos, ya que introducía rigideces que podían afectar la capacidad de adaptación de las empresas, especialmente a las Pymes, y en un contexto económico aún desafiante”, afirmó.
Desde el gremio han planteado de manera consistente la importancia de resguardar marcos laborales que permitan compatibilizar la protección de los colaboradores con la sostenibilidad de las empresas y la generación de empleo.
“Las relaciones laborales deben permitir acuerdos que se ajusten a la realidad de cada empresa, considerando sus distintos niveles de productividad, tamaño y condiciones. Esa flexibilidad es clave para fortalecer el empleo formal y el desarrollo de la actividad productiva”, indicó García.
ASIMET enfatizó además que, en el actual escenario económico, resulta fundamental avanzar en políticas que incentiven la inversión, fortalezcan la productividad y generen condiciones adecuadas para el desarrollo de la industria nacional.
“Hoy más que nunca, Chile necesita recuperar el crecimiento y el dinamismo. Para eso, es clave contar con reglas que impulsen la inversión y el desarrollo productivo, cuidando al mismo tiempo la viabilidad de las empresas y el empleo. Para nosotros es especialmente importante resguardar el trabajo de las personas y avanzar en la generación de empleos de calidad, porque detrás de cada puesto de trabajo hay familias y proyectos de vida”, agregó el presidente del gremio.
Finalmente, la Asociación reiteró su disposición a contribuir al debate de políticas públicas desde una mirada técnica, que promueva el crecimiento y el desarrollo productivo del país.
“Como gremio, seguiremos promoviendo un entorno regulatorio que otorgue certezas, incentive la inversión y permita a la industria desarrollarse con mayor competitividad en un escenario cada vez más exigente, ya que ese es el camino para generar empleos de calidad para los chilenos”, concluyó García.
ASIMET, marzo 18 de 2026
El Banco Central informó que la economía creció 2,5% el año pasado, frente al 2,3% estimado preliminarmente.
El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile sorprendió al alza en 2025, con un crecimiento de 2,5% frente al 2,3% estimado preliminarmente, según informó esta mañana el Banco Central a través de su informe de Cuentas Nacionales.
Esto, según la entidad presidida por Rosanna Costa, «se explicó, principalmente, por la actualización de información básica para la elaboración de indicadores de coyuntura».
El ente rector también actualizó las cifras del PIB de 2023 y 2024. «En comparación con lo publicado anteriormente, el crecimiento del PIB se revisó dos décimas al alza en ambos años, de 0,5 a 0,7% en el 2023 y de 2,6 a 2,8% en el 2024», precisó.
Así, considerando la expansión económica de 2,2% en 2022, el gobierno de Gabriel Boric registró un crecimiento promedio de la actividad durante su gestión de 2%, por encima del 1,9% proyectado anteriormente, siendo de todas formas el segundo peor dato desde el retorno de la democracia en 1990.
En su informe, el Banco Central explicó que el resultado de 2025 «reflejó el desempeño de la demanda interna, la que fue impulsada tanto por la inversión como por el consumo», y acotó que «el 2025 presentó un día menos que el 2024, año que fue bisiesto, y un día hábil más, resultando un efecto calendario de -0,1 puntos porcentuales».
«Desde la perspectiva del origen, gran parte de las actividades económicas exhibieron cifras positivas. Las principales contribuciones al crecimiento del producto interno bruto (PIB) se registraron en el comercio, los servicios personales, la industria manufacturera y los servicios empresariales», agregó el documento.
El PIB cerró 2025 mostrando una aceleración en su ritmo de expansión hacia el último trimestre del año, de acuerdo con cifras desestacionalizadas. Este mayor dinamismo estuvo impulsado principalmente por el comercio, que lideró la actividad en el período.
El crecimiento el año pasado estuvo impulsado por la demanda interna, con un mayor dinamismo tanto del consumo como de la inversión.
El consumo de los hogares aumentó 2,7%, con alzas generalizadas, destacando el gasto en bienes no durables —como vestuario y alimentos— y en servicios, especialmente salud y restaurantes. En tanto, el consumo del gobierno creció 3,0%, explicado por un mayor gasto en salud.
Por su parte, la inversión subió 8,9%, impulsada por la formación bruta de capital fijo, en particular por mayores compras de maquinaria, equipos y transporte. También contribuyó, en menor medida, el sector construcción.
En el frente externo, las exportaciones crecieron 4,6%, lideradas por envíos de fruta, oro y alimentos, mientras que las importaciones aumentaron 10,5%, lo que generó un efecto neto negativo en la actividad.
Finalmente, el ingreso nacional disponible creció 4,0%, favorecido por mejores términos de intercambio, y el ahorro total alcanzó el 24,1% del PIB.
Fuente: Emol economía, marzo 18 de 2026
La decisión se comunicó en un oficio enviado a la Cámara de Diputados.
El Gobierno decidió retirar de tramitación en el Congreso el proyecto de ley que buscaba incorporar la negociación colectiva multinivel —conocida como negociación ramal—, iniciativa que había sido presentada durante la administración del expresidente Gabriel Boric.
La decisión se comunicó en un oficio enviado a la Cámara de Diputadas ayer, en el que el Presidente José Antonio Kast, haciendo uso de sus facultades constitucionales, informó el retiro del mensaje que había ingresado al Congreso el 9 de enero de 2026.
La iniciativa constituía una de las principales reformas laborales impulsadas por el gobierno anterior y era considerada una demanda histórica del movimiento sindical chileno.
Sin embargo, desde distintos gremios empresariales se habían levantado fuertes críticas contra el proyecto, advirtiendo que su implementación podría profundizar los problemas de empleo, aumentar la informalidad laboral y afectar el crecimiento económico, especialmente en un contexto de bajo dinamismo del mercado laboral.
De hecho, el proyecto había avanzado recientemente en su tramitación legislativa. El pasado 3 de marzo fue aprobado en general en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados con los votos de sectores que hoy se encuentran en la oposición.
Con esta decisión, el gobierno de José Antonio Kast pone término a la tramitación de la iniciativa y cierra la puerta, al menos durante su administración.
Fuente: Emol economía, marzo 17 de 2026










