El ministro de Desarrollo Social, Giorgio Jackson, reafirmó el compromiso del Gobierno para generar políticas públicas que permitan «paliar esa realidad» y apoyar a quienes más lo necesitan.
La pobreza en Chile registraría un importante incremento este año. Así lo advirtió el Banco Mundial (BM), en medio del desborde inflacionario reinante en el país, lo que sumado al fin de las ayudas estatales, pondría término a la alta liquidez que predominó a raíz de la pandemia.
Los logros temporales en la reducción de la pobreza gracias a las transferencias masivas de efectivo implementadas en 2021 retrocederán en 2022″ expuso la entidad en un informe.
Y agregó que «en medio de la desaceleración económica, la alta inflación y las transferencias públicas limitadas para apoyar a los hogares vulnerables, se prevé que la pobreza (US$6,85 por día) aumente al 10,5% y el índice de Gini al 47,1% en 2022, manteniéndose en estos niveles en 2023 sin volver a la situación previa a la pandemia».
En todo caso, el mismo BM señala que las proyecciones de pobreza aún no incorporan las reformas tributaria y sociales anunciadas por el Gobierno y aún sujetas a debate en el Congreso.
Según datos del organismo internacional, desde 2006 en adelante, la pobreza tuvo una constante caída en Chile, pasando de un 29,9% durante ese año a un 7,5% en 2017, marcando una leve alza en 2020 cuando llegó a 8%. Hasta que en 2021 habría llegado a un inédito 2,1% de la población, debido a los apoyos estatales y los retiros previsionales.

Eso sí, la presidenta de la Fundación Superación de la Pobreza, Andrea Repetto, explicó a El Mercurio que la reducción en la medición de la tasa de pobreza por ingresos del Banco Mundial del 2021 fue transitoria debido a la importante expansión de la economía. «Pero hoy estamos pasando por un ajuste macroeconómico que es necesario para normalizar la economía, y que a la vez tiene consecuencias para los hogares, en particular los más vulnerables».
A este respecto, uno de los ejes principales de la Ley de Presupuestos 2023, que contempla un crecimiento del gasto público de 4,2%, es precisamente la protección social, pues considera un aumento del 32,3% en el programa relativo a pobreza respecto del erario fiscal en curso.
Materia a la que se refirió el ministro de Desarrollo Social y Familia, Giorgio Jackson, en el marco del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza. «Queremos iniciar este día, y esta semana reafirmando toda la disposición, el compromiso, el sentido de responsabilidad con el cual el Gobierno del Presidente Gabriel Boric asume un desafío que se ha agravado durante los años de la pandemia, que, debido a las condiciones estructurales en materia del alza de los precios por las condiciones internacionales, por cierto, se ha recrudecido», dijo.
«Queremos iniciar este día, y esta semana reafirmando toda la disposición, el compromiso, el sentido de responsabilidad con el cual el Gobierno del Presidente Gabriel Boric asume un desafío que se ha agravado durante los años de la pandemia, que, debido a las condiciones estructurales en materia del alza de los precios por las condiciones internacionales, por cierto, se ha recrudecido»
Giorgio Jackson, ministro de Desarrollo Social y Familia
Tras ello, Jackson comentó que se requiere «el alza de los precios es algo real, es algo que no podemos esconder, y la pregunta es cómo generamos políticas públicas para poder paliar esa realidad, para las familias que más lo están necesitando».
Junto con ello, destacó las medidas que ha impulsado el Ejecutivo, como por ejemplo,»el alza histórica que hubo en el salario mínimo, en los esfuerzos que se están haciendo en materia de Pensión Garantizada Universal (PGU), en programas que han venido sucediendo a partir de Chile Apoya».
«Esperamos que durante los próximos meses, por la gestión que se haga en términos macroeconómicos, pero también en términos de inversión pública, podamos ir viendo la inflación retroceder, porque por cierto, es algo que está afectando a quienes más lo necesitan», cerró Jackson.
Fuente: Emol economía, octubre 17 de 2022
Se trata de Asimet Asesorías, Ecerlab, Bureau Veritas, Capitol Group, Chile Alimentos, y Fulcro ABC.
Desde el 1 de noviembre todas las empresas y entidades públicas con más de 100 trabajadores deberán contar con un experto en inclusión laboral en área de recursos humanos.
Esa persona, cuyo rol será impulsar las diversas políticas y programas de inclusión, deberá estar certificados por el Sistema Nacional de Certificación de Competencias Laborales (Chile Valora).
De ahí que esta entidad ya facultó a seis para calificar este perfil: Ecerlab, Bureau Veritas, Capitol Group, ChileAlimentos, Asimet Asesorías y Fulcro ABC (disponibles para certificar en todo Chile).
La evaluación consiste en recoger evidencias directas o indirectas en el puesto de trabajo o bajo modalidad de simulación, donde un evaluador -que forma parte del registro de evaluadores habilitados por ChileValora- verificará el cumplimiento o no de las diversas destrezas, conocimientos, habilidades, es decir las competencias establecidas en el perfil de gestor de inclusión laboral.
Según precisaron desde ChileValora, los centros acreditados evaluarán a la o el trabajador en su puesto de trabajo para observar que cumplan con los requerimientos en cuanto a habilidades y conocimientos. “Este proceso puede realizarse en una y/o dos jornadas que podrían extenderse hasta por un par de horas, para posteriormente elaborar los informes respectivos que son presentados a ChileValora, quien se encarga de validar estos procesos, en un plazo que puede durar entre 30 a 60 días”, explicaron.
La certificación se puede pagar directamente por el interesado al centro. En el caso de las empresas, pueden financiarlo de la misma manera o también utilizar franquicia tributaria de capacitación.
Fuente: Diario Financiero, octubre 03 de 2022
El registro fue levemente inferior a lo que esperaba el mercado, que anticipaba una tasa de 8% en el periodo.
La tasa de desocupación en Chile se ubicó en 7,9% durante el trimestre móvil junio-agosto de 2022, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
El registro fue levemente inferior a lo que esperaba el mercado, considerando que Bloomberg anticipaba una tasa de 8%.
En base a los datos arrojados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) que elabora el ente estadístico, la cifra significó un descenso de 0,6 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (6,5%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (7,2%).
Por su parte, las personas desocupadas disminuyeron 1,2%, incididas por quienes se encontraban cesantes (-1,8%).
De acuerdo al sondeo, se crearon se crearon 3.462 puestos de trabajo en el periodo, lo que implica que a la fecha, según señaló la directora del INE, Sandra Quijada, se ha recuperado el 96,4% de las plazas laborales desde peor momento de la pandemia.
Al ser consultada por su lectura de las cifras, Quijada explicó que «la tasa de desocupación en este trimestre móvil llega al 7,9%, y durante todo el año 2022 no ha tenido diferencias estadísticamente significativas. ¿Qué quiere decir esto? Estamos, desde el punto de vista estadístico, en una situación estable, con pequeñas variaciones».
«Lo que habíamos visto en los trimestres móviles anteriores, con ajuste estacional, es que estábamos recuperando, también, un número similar a las ocupaciones que se perdieron este trimestre móvil, y que tienen que ver con las expectativas de las personas, porque observamos que hay un tránsito de las mujeres hacia la inactividad que tiene que ver con la inactividad potencial. Pero puede ser un fenómeno transitorio, y eso va a depender mucho de cómo se van a ir asentando los indicadores económicos durante el último trimestre del año», apuntó.
Respecto a las tasas de participación y de ocupación, estas se situaron en 59,7% y 55,0%, creciendo 3,0 pp. y 3,2 pp., respectivamente, mientras que la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 6,2%.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 8,2%, decreciendo 0,5 pp. en doce meses, en tanto que las tasas de participación y ocupación se situaron en 49,8% y 45,7%, avanzando 4,0 pp. y 3,9 pp., en cada caso.
En el caso de los hombres, la tasa de desocupación fue de 7,7%, con un descenso de 0,8 pp., mientras que las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 70,1% y 64,7%, creciendo 2,1 pp. y 2,4 pp., respectivamente.
Al revisar el alza de las personas ocupadas, esta fue incidida tanto por las mujeres (10,4%) como por los hombres (4,9%).
«La recuperación ha ido avanzando bastante, y lo que tenemos es alrededor de unas 67 mil ocupaciones que recuperar todavía. Es bastante menor respecto de lo que observábamos en el peor momento de la pandemia, donde perdimos 1.800.000 ocupaciones en términos gruesos»
Sandra Quijada, directora nacional del INE
Los sectores que contribuyeron al aumento fueron minería (32,1%), industria manufacturera (8,1%) y comercio (4,1%), en tanto que todas categorías ocupacionales incidieron positivamente, siendo las personas asalariadas formales (7,7%) y las trabajadoras por cuenta propia (4,2%) las que más aportaron.
Sobre este punto, la directora nacional del INE manifestó que «la recuperación ha ido avanzando bastante, y lo que tenemos es alrededor de unas 67 mil ocupaciones que recuperar todavía. Es bastante menor respecto de lo que observábamos en el peor momento de la pandemia, donde perdimos 1.800.000 ocupaciones en términos gruesos».
«Lo que falta por recuperar, desglosado por hombres y mujeres, lo que tenemos es que los hombres han recuperado un 97,8%, y lo que les falta por recuperar son 20.436 ocupaciones, mientras que las mujeres alcanzan la recuperación en un 94,9%, y lo que les faltaría por recuperar en puestos de trabajo son 46.665», agregó.
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,7%, descendiendo 0,4 pp. en doce meses. Las personas ocupadas informales aumentaron 5,3%, incididas por las mujeres (14,1%) y por las personas asalariadas privadas (7,7%) y trabajadoras por cuenta propia (3,3%).
La tasa de desocupación ajustada estacionalmente -que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural- se situó en 7,7%, lo que implicó un aumento de 0,1% respecto al trimestre móvil anterior.
En doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, ascendió 10,0%. De igual modo, el promedio de horas trabajadas creció 2,6%, llegando a 37,7 horas.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial -que mide el número de personas desocupadas más personas iniciadoras disponibles e inactivos potencialmente activos- alcanzó 15,4%, con una reducción de 2,6 pp. en el período. En los hombres se situó en 14,0% y en las mujeres, en 17,2%. La brecha de género fue 3,2 pp.
En cuanto a la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre en análisis alcanzó 8,3%, disminuyendo 0,9 pp. en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (5,0%) fue menor al aumento de las personas ocupadas (6,1%). Las personas desocupadas se contrajeron 5,3%, incididas por quienes se encontraban cesantes.
Fuente: Emol economía, septiembre 29 de 2022
El máximo tribunal ha instruido no descontar de la indemnización por años de servicio el aporte del empleador al seguro de cesantía cuando el despido es declarado injustificado.
Preocupación y confusión hay entre los abogados laborales y las empresas producto de recientes pronunciamientos de la Corte Suprema que dicen relación con la validez de descontar de una indemnización laboral por años de servicio el aporte que haya realizado la empresa al seguro de cesantía del trabajador.
Hoy, si un trabajador es despedido por las causales del artículo 161 del Código del Trabajo (necesidades de la empresa o por desahucio), el empleador puede descontar de la indemnización por años de servicio la parte correspondiente al 1,6% que él ha depositado en la cuenta individual del trabajador.
Para la Suprema, la aplicación del descuento “tendría como consecuencia la atribución de validez a una conducta antijurídica, logrando así una inconsistencia, puesto que el despido sería impropio, pero el descuento mantendría su eficacia”.
Para esto, la empresa deberá pedir a la Administradora de Fondos de Cesantía que determine ese monto y la rentabilidad generada mientras se hicieron los aportes.
Sin embargo, recientes fallos, tanto de la Corte Suprema como de la Corte de Apelaciones -y otros de justicia de primera instancia-, han dicho que no aplicaría este descuento y han ordenado a las firmas devolver a los trabajadores los montos por ese concepto.
En la Suprema casos recientes involucran a Epiroc Chile y al Banco de Chile, y en la Corte de Apelaciones otro a Embotelladora Andina, firma a la cual se le instruyó devolver más de $ 4,5 millones al trabajador por este concepto.
La discusión
Según contextualiza Juan Manuel Rodríguez, socio de Gazmuri & Cía. Abogados, la indemnización por años de servicios desde 1990 está reservada para la causal de despido de las necesidades de la empresa.
Pero cuando se tramitó la ley del seguro de cesantía en 2001, parte de la discusión parlamentaria se centró en si el empleador debía o no contribuir a financiar este seguro, considerando que en algunos casos debía pagar la indemnizaciones por años de servicio.
“La tramitación se destrabó incluyendo el derecho del empleador a descontar lo aportado por seguro de desempleo a la indemnización por años de servicios cuando despidiera por necesidades de la empresa”, explica Rodríguez.
Este último aspecto es el que justamente genera el debate. ¿La razón? El artículo 168 del Código del Trabajo establece que cuando un despido es declarado injustificado por un tribunal laboral, se entenderá que el despido ha sido por la causal del artículo 161, o sea, por necesidades de la empresa.
“Por esta razón, las empresas fueron hasta la Corte Suprema para exigir que, incluso en el caso de despido injustificado (por cualquier causal), se les reconozca el derecho a formular el descuento al AFC”, explica Rodríguez.
Pese a que el tema ha tomado fuerza en los últimos meses, es un debate que se arrastra hace tiempo en la Suprema.
“La doctrina en este tema ha sido zigzagueante, pero en el último tiempo se ha ido consolidando esta interpretación que ha dado la Suprema sobre la improcedencia de descontar el seguro de cesantia cuando el despido es injustificado”, dice Jorge Arredondo, socio y director del grupo laboral de AZ.
Rodríguez plantea una opinión en la misma línea: desde su perspectiva, como la integración de las salas puede variar (por licencias y otras razones), la jurisprudencia era variante, “todo dependía de quién estuviera en la testera ese día, y la discusión en los alegatos era irrelevante. Por así decirlo, era un asunto ‘echado a la suerte’ de la integración de la sala”.
¿Por qué el tema volvió a posicionarse ahora? Producto de la votación de la ministra María Cristina Gajardo, en un caso que involucra al Banco de Chile, en el cual su voto cambió drásticamente. En casos anteriores, ella había sido partidaria de aplicar los descuentos, pero recientemente cambió su postura.
Los efectos
Para Jaime Salinas, de Salinas Toledo, con estos nuevos pronunciamientos se produce incertidumbre y tal nivel de ambigüedad, que las partes de un litigio “pueden mantener la resolución de un juicio en vilo hasta la última etapa frente a la Corte Suprema, con todo el tiempo que ello conlleva, pues no hay certeza de cómo este asunto va a ser resuelto, en una nueva oportunidad, por nuestro máximo tribunal”.
Desde su perspectiva, en los hechos, se están observando “fallos que buscan crear criterios cuasi legislativos”, para casos en que la ley es clara. “Ello es nefasto para el ordenamiento jurídico y particularmente peligroso, pues quedamos expuestos al vaivén de la tendencia jurisprudencial imperante, y no a lo que la ley dispone en forma clara”, dice Salinas.
Según Rodríguez, este escenario podría alentar la litigación aún más respecto de esta causal y volver más costosos los despidos, porque el monto probable de condena aumenta si se tiene en vista que, al declarar injustificado el despido, la indemnización aumenta en un 30%. Ahora, además “es mucho mas seguro que antes, que al trabajador le devolverán lo descontado por AFC”, dice.
Para Arredondo, considerando estos últimos fallos, hay que monitorear con especial relevancia “no sólo a la composición de la sala, sino que también a ver si el resto de los magistrados harán cambio de interpretación y si se irá consolidando una postura en particular”, advierte.
Fuente: Diario Financiero, septiembre 26 de 2022
SALUD PREVENTIVA CAJA LOS HÉROES
A través de un vehículo completamente acondicionado con equipamiento de alta capacidad diagnóstica, sala de mamografía y personal técnico, Fundación Arturo López Pérez (FALP) y Caja Los Héroes recalcaron la importancia de la detección precoz del cáncer de mama.
En la actualidad, 9 de cada 10 mujeres podrían sobrevivir al cáncer de mama si se detectara precozmente, aspecto fundamental en el tratamiento de esta patología. Sin embargo, a pesar de tener una buena sobrevida, continúa siendo la primera causa de muerte por cáncer en mujeres en nuestro país, y ubica a la Región de Valparaíso en el segundo lugar en tasa de mortalidad, detrás de Magallanes, según el Informe de Vigilancia de Cáncer, Análisis de Mortalidad Prematura y Años de Vida Potencial Perdidos (AVPP) por cáncer, década 2009-20189, elaborado por el Departamento de Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsal).
Por otro lado, de acuerdo con el informe “Impacto de la pandemia en los servicios ambulatorios vinculados al cáncer”, realizado por la Escuela de Salud Pública de la U. de Chile junto a IMED, en el período de marzo-agosto del año 2020 se dejaron de realizar 127.800 mamografías, es decir, 60,5 por ciento menos que en 2019.
Durante agosto, Fundación Arturo López Pérez, en colaboración con Caja Los Héroes, visitó con una de sus siete clínicas móviles la Región de Valparaíso ofreciendo exámenes gratuitos a mujeres mayores de 40 años, las cuales pudieron agendar previamente su hora, a través de las sucursales y ejecutivos de Los Héroes. En esta ocasión, la clínica móvil tuvo la oportunidad de recorrer las ciudades de Quillota, Los Andes, San Felipe, Catemu y La Calera.
Al respecto, la gerenta de Donaciones y Beneficencia de FALP, Soledad Neumann, señaló que “estos operativos de mamografías son más necesarios que nunca, ya que, por efecto de la pandemia, una gran cantidad de mujeres de todo el país postergó este examen, el más eficiente para la detección precoz del cáncer de mama. Poder acercar la detección precoz a regiones y sectores más rurales es fundamental si queremos dejar de lamentar las más de 1.600 muertes anuales por una enfermedad que detectada precozmente se puede tratar y curar”
Además de ser una iniciativa que entrega exámenes de manera gratuita, la Clínica Móvil FALP es inclusiva y consciente con aquellas mujeres que tienen problemas de desplazamiento y no pueden trasladarse solas. Uno de los accesos al móvil cuenta con una rampla que permite a las pacientes en silla de ruedas acceder fácilmente para realizarse el examen.
Esta iniciativa se suma a otras que realiza Caja Los Héroes para facilitar a sus afiliados y afiliadas el acceso a atenciones preventivas en salud. En ese aspecto, la gerenta de Clientes, Productos y Beneficios de Caja Los Héroes, Valeska Barrera, aseguró que “el cáncer es una enfermedad muy difícil, tanto para la persona que lo sufre como para su entorno, por lo que, teniendo en consideración que la detección precoz podría ser un factor determinante, hemos querido aportar facilitando el acceso a este examen. Esta iniciativa se suma a otras que hemos tomado para apoyar a nuestros afiliados en una materia tan importante como la salud, donde destaca la posibilidad de realizar exámenes desde copago $0, atenciones médicas a precio preferencial y nuestro camión de salud que ya ha recorrido más de 100 comunas del país”.
El alto costo que implican estos exámenes para la mayoría de las pacientes dificulta que se realicen este tipo de evaluaciones. Así lo expresó Luisa Zúñiga, quien dijo estar muy agradecida con la iniciativa, ya que facilita las cosas para muchas mujeres. “Para hacerse las mamografías a veces una no tiene los medios, es más, las únicas veces que he tenido la oportunidad de hacerme el examen ha sido cuando el camión ha venido a Los Andes”, agregó.
,En el caso de Hortensia Gutiérrez, beneficiaria de San Felipe, agradeció a la Caja de Compensación Los Héroes y al equipo que participa en este tipo de instancias. Además, hizo un llamado “a todas las mujeres, independiente la edad, a realizarse este examen”. En la misma línea, desde La Calera, Norbertina Paez valoró la iniciativa y agregó que “en todos estos años es la primera vez que me realizó el examen, todo gracias a Los Héroes y la Fundación Arturo López Pérez”.
Dentro del último grupo de beneficiarias que tuvieron la oportunidad de ser atendidas en Catemu, María Ferrada aprovechó la instancia para pedir que este tipo de actividades se sigan haciendo en la comuna. “Para la edad que tengo actualmente me siento bien, sin embargo, el cáncer no discrimina en edad ni género. Ojalá que el camión Falp continúe viniendo para poder mantener nuestra calidad de vida”, agregó.
La clínica móvil FALP está completamente acondicionada para la realización de la mamografía con equipamiento de alta capacidad diagnóstica, sala para toma del examen y personal técnico, además de material educativo interactivo que invita a la mujer a conocer la importancia de prevenir el cáncer y a adoptar hábitos de vida saludable, no sólo ella sino también su familia y su comunidad.
Fuente: CCAF Los Héroes, septiembre 02 de 2022
La tasa de desocupación en el país registró un descenso de 1 puntos porcentual en 12 meses, producto del alza en la fuerza de trabajo.
La tasa de desocupación en Chile se ubicó en 7,9% durante el trimestre móvil mayo-julio de 2022, según informó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En base a los datos arrojados por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) que elabora el ente estadístico, la cifra significó un descenso de 1,0 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, dado que el alza de la fuerza de trabajo (7,4%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (8,6%).
Por su parte, las personas desocupadas disminuyeron 4,8%, incididas únicamente por quienes se encontraban cesantes (-5,8%).
«Esta disminución es menor ya que la base de comparación de los meses van siendo cada vez menores», dijo la directora nacional del INE, Sandra Quijada.
La tasa de desocupación en las mujeres se situó en 8,2%, decreciendo 1,0 pp. en doce meses, en tanto que las tasas de participación y ocupación se situaron en 49,9% y 45,8%, avanzando 4,5 pp. y 4,6 pp., en cada caso.
En los hombres, la tasa de desocupación fue de 7,7%, con un descenso de 1,0 pp., mientras que las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 70,1% y 64,7%, creciendo 2,7 pp. y 3,2 pp., respectivamente.
Por otro lado, el incremento de las personas ocupadas fue incidida tanto por las mujeres (12,1%) como por los hombres (6,2%).
Por sectores, el aumento de la población ocupada fue incidido por comercio (8,5%), industria manufacturera (9,4%) y hogares como empleadores (27,9%), en tanto que por categoría ocupacional influyeron las personas asalariadas formales (8,8%), las trabajadoras por cuenta propia (5,9%) y las personas asalariadas informales (8,5%).
De acuerdo al sondeo, con esto se crearon 11.399 puestos de trabajo respecto al trimestre anterior, y a la fecha se ha recuperado un 96,8% de las plazas laborales desde peor momento de la pandemia.
«Observamos una tasa de desocupación de 7,9% que no es estadísticamente significativa respecto del periodo anterior, y vemos que durante todo el año 2022 la tasa de desocupación se ha mantenido más o menos estable, alrededor del 7,8%. Esta es la de decimoquinta disminución anual consecutiva que corresponde solo a 1 punto porcentual. De nuevo, recalcar que la base de comparación ha ido disminuyendo respecto del peor momento de la pandemia, y respecto al trimestre móvil anterior no hay variación al observar esta tasa por ajuste estacional, ubicándose en 7,6%», explicó Quijada.
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,6%, descendiendo 0,3 pp. en doce meses. Las personas ocupadas informales aumentaron 7,6%, incididas tanto por las mujeres (14,7%) como por los hombres (2,5%), y según categoría ocupacional, por las personas asalariadas privadas (11,5%) y trabajadoras por cuenta propia (5,2%).
En tanto, la tasa de desocupación ajustada estacionalmente (que elimina los efectos de los factores exógenos estacionales de naturaleza no económica que influyen en su comportamiento coyuntural) se situó en 7,6%, lo que implicó nula variación respecto al trimestre móvil anterior.
A doce meses, el volumen de trabajo, medido a través del número total de horas efectivas trabajadas por las personas ocupadas, ascendió 13,1%. De igual modo, el promedio de horas trabajadas creció 4,2%, llegando a 37,9 horas.
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial (que mide el número de personas desocupadas más personas iniciadoras disponibles y personas fuera de la fuerza de trabajo potencialmente activos) alcanzó 15,5%, con una reducción de 3,7 pp. en el período.
En los hombres se situó en 14,0% y en las mujeres, en 17,5%. La brecha de género fue 3,5 pp.
Al examinar la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre en análisis alcanzó 8,3%, disminuyendo 1,2 pp. en doce meses, dado el alza de la fuerza de trabajo (6,4%) que fue menor a la registrada por las personas ocupadas (7,8%).
Las personas desocupadas se contrajeron 6,5%, incididas exclusivamente por quienes se encontraban cesantes.
Fuente: Emol economía, agosto 30 de 2022
Según el ministro de Hacienda, el Ejecutivo trabaja en una serie de iniciativas que apuntan a elevar la productividad, para así evitar que la eventual reducción de la jornada laboral provoque pérdidas de empleos en el largo plazo.
Impulsar la reducción de la jornada laboral de 45 a 40 horas semanales era una de las prioridades de la agenda del Presidente Gabriel Boric en materia laboral. Y esta semana el Gobierno presentó sus cartas para reactivar la discusión de la iniciativa cuya tramitación está congelada desde noviembre de 2019.
¿Cómo? A través del ingreso de un set de indicaciones que deberán ser discutidas en el Congreso con suma urgencia -lo que implica que contarán con quince días para ser analizadas por la comisión de Trabajo del Senado, para luego avanzar hacia un tercer trámite en la Cámara-.
Uno de los principales aspectos que contienen las modificaciones al proyecto es la gradualidad en la reducción de la jornada, pues se propone una implementación escalonada, con lo cual el descenso a 40 horas ocurriría al quinto año de promulgada la norma.
Así lo explicó la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, quien dijo que «para ese efecto, dentro del primer año se va a reducir una hora la jornada laboral, al tercer año se van a sumar dos horas más, y al quinto año vamos a estar entonces en 40 horas para todas las trabajadoras y trabajadores».
Sobre esto, Rodrigo Palomo, decano de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Talca, destaca que «el Gobierno haya acogido la idea de la gradualidad en la implementación, concretamente asumiendo una implementación gradual a cinco años. Y también me parece muy relevante que se hayan extendido los alcances de la reducción de la jornada de trabajo a la mayoría, o casi todos, los trabajadores que son regidos por el Código del Trabajo, y no solo a categorías determinadas».
Pero además de repetir conceptos como más tiempo de descanso efectivo, conciliación de trabajo y familia, o modernización, personeros de La Moneda defienden que el proyecto contendría una serie de aspectos que evitarían una disminución de la creación de puestos de trabajo. Sobre esto, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, manifestó que la intención del Ejecutivo es complementar la rebaja de la jornada con una serie de medidas de incentivo a la productividad.
«Es muy importante contar con una serie de iniciativas que vayan elevando la productividad, de tal manera que podamos evitar la pérdida de empleos», sostuvo Marcel, agregando que «dentro de pocas semanas vamos a ver propuestas concretas al respecto».
En su última edición del Informe Anual de Productividad, la Comisión Nacional de Evaluación y Productividad (CNEP) reveló que de la mano con la reactivación impulsada por los apoyos sociales para enfrentar la pandemia, sumado a los retiros previsionales y la flexibilización de las condiciones sanitarias, el país logró aumentar su productividad en 2021 -con un alza entre 7,4 y 8,7%-, dejando atrás dos períodos contractivos consecutivos. Sin embargo, la entidad advirtió que las cifras del año pasado fueron empujadas por una «economía sobrecalentada».
¿En qué tenor, entonces, debieran estar orientadas las medidas del Gobierno para impulsar la productividad en medio del debate por «40 horas»? Al respecto, Francisco Gallego, académico del Instituto de Economía de la Universidad Católica, afirma que «esto es central, en mi opinión, y aquí hay que pasar del titular a los detalles, porque ahí se juega todo».
«Esto no puede ser sólo un agregado menor al anuncio de hoy para que de verdad la baja de jornada se traduzca en mejora en calidad de vida para muchas personas», dijo, y agregó que «si queremos ser como la OCDE en horas trabajadas necesitamos tener productividad también comparable».
«Parte de la evidencia comparada, justamente, identifica este elemento de reducción de jornada como un elemento clave para mejorar la productividad. Además, hay temas cruciales de capacitación de las personas, y de uso del tiempo dentro y fuera del trabajo», apuntó.
Por su parte, Javier Mella, académico de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de los Andes, recalca que «hay muchas cosas que se pueden hacer. Por ejemplo, en investigación y desarrollo, están los beneficios para la contratación de personas con grado de doctor, además de facilitarles el emprendimiento».
También mencionó «beneficios a la capacitación con foco en ciencia y tecnología, beneficios para desarrollar las industrias Fintech y financiera en general, áreas donde la productividad es mayor, reducción de trámites notariales y tiempos en aprobación de permisos», e hizo un llamado a «no olvidarse de las medidas pro inversión que son clave para el crecimiento».
Para Pilar Ugarte, docente de Unegocios FEN Uchile, lo relevante «es focalizarnos en la productividad, y en cómo entregamos herramientas para las personas para que los esfuerzos que hacemos, y el tiempo invertido en el trabajo, sea mucho más provechoso y mucho más productivo que hoy día».
«Es muy importante contar con una serie de iniciativas que vayan elevando la productividad, de tal manera que podamos evitar la pérdida de empleos»
Mario Marcel, ministro de Hacienda
Desde esa perspectiva, aseveró que «el tema pasa más por la productividad, que por la cantidad de horas necesariamente que estamos o no en el puesto de trabajo». «Hay que tener un foco distinto, una mirada distinta al interior de las organizaciones que, insisto, tiene que ver más con la productividad, con una buena definición de los objetivos, una buena definición de las responsabilidades en cada uno de los cargos que ocupan las personas», dijo Ugarte.
Finalmente, Roberto Zahler, ex presidente del Banco Central, declaró, en entrevista con EmolTV, que «el tema de productividad es primordial en Chile. Ahí yo diría que lo fundamental, donde tenemos un rezago enorme es el tema de educación en general, desde la educación básica hasta la universitaria. Estamos extraordinariamente atrasados, sin eso yo diría que es muy difícil avanzar».
Con todo, mencionó que en términos de innovación, «podría haber una señal bien importante. Entiendo que en el programa de Gobierno hay un énfasis importante en el tema innovación y productividad, ahí yo creo que puede haber realmente un cambio fuerte en incentivar cierto tipo de inversiones».
En esa linea, Zahler dijo que si bien en un principio «cuando se plantearon las 40 horas, quedó el desastre», en la actualidad «hay muchas empresas hace rato que ya están trabajando 40 horas, completamente al margen del proyecto del Gobierno, porque, efectivamente, las 40 horas es una cuestión que parece súper razonable, y para las empresas que se verían complicadas, entiendo que el Gobierno se ha abierto a algún tipo de subsidio o cosas por el estilo. Y obviamente, la gradualidad en el tiempo».
Fuente: Emol economía, agosto 26 de 2022
Nueve caídas interanuales consecutivas lleva el índice real, que mide las remuneraciones ajustadas por inflación y que sirve para cuantificar la verdadera capacidad de compra de los salarios, dejándolo en junio prácticamente en el mismo nivel que en el mes de la crisis social. Esto, a pesar de que en términos nominales registró un salto en 12 meses de 10%, el mayor de la actual serie (que parte en 2016).
La inflación sigue golpeando con fuerza el bolsillo de los trabajadores, que ven cómo sus ingresos laborales tienen cada vez menos capacidad de compra.
Eso es justamente lo que mostró esta mañana el Índice de Remuneraciones del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), donde las alzas nominales de salarios nuevamente no lograron compensar lo perdido por el aumento del Índice de Precios al Consumidor (IPC). El Índice Nominal de remuneraciones anotó un alza de 10% en 12 meses, la más alta de la actual serie, que comenzó en 2016.
Sin embargo, si se le descuenta la inflación, que es lo que hace el Índice Real de Remuneraciones, se evidencia una caída de 2,2%. Esta es la novena caída consecutiva del indicador y deja al índice en 94,91 puntos, su menor nivel desde octubre de 2019, cuando comenzó la crisis social. En otras palabras, ajustados por el alza del IPC, los salarios están al mismo nivel que entonces, hace casi 3 años.
La inflación, impulsada por factores internos, como la mayor demanda debido al explosivo aumento de la liquidez producto de los retiros de los fondos de pensiones y el IFE universal durante el año pasado; y por elementos externos, como el aumento de los precios de los alimentos y combustibles a nivel internacional en los meses previos (aunque en lo más reciente ya están bajando) hizo que todos los sectores aumentaran en promedio sus remuneraciones por debajo del alza del IPC.
El que menos se vio perjudicado es el sector minero, cuyas remuneraciones nominales fueron las que más crecieron en los últimos 12 meses, con un incremento de 11,9%. Esto, en términos reales es una disminución de la capacidad de compra de esa remuneración de 0,6%. Le sigue la industria manufacturera, con un alza de 11,8% nominal (caída de 0,7% real); y servicios de alojamiento y comida, con un aumento de 11,6% nominal (-0,9% real). Este sector había sido uno de los más perjudicados durante los peores momentos de la pandemia, debido a las cuarentenas y las restricciones de apertura.
Mientras, el sector que más ha retrocedido en términos reales es de la administración pública, con un alza de 5,5% nominal, lo que implica una caída de 7% en su remuneración tras el ajuste por inflación.
Fuente: La Tercera, agosto 05 de 2022
Por sector económico, Comercio, Industria Manufacturera y Construcción consignaron las mayores incidencias anuales positivas tanto en las remuneraciones como en el costo de la mano de obra, informó el INE.
El impacto de la inflación, que en junio alcanzó máximos desde 1994 al ubicarse en 12,5%, sigue destruyendo el poder adquisitivo de los salarios de los chilenos.
Así lo informó esta mañana el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), ya que el Índice Nominal de Remuneraciones anotó un avance de 10% durante el sexto mes del año respecto al mismo lapso del año previo, mientras que el Índice de Costo de Mano de Obra registró un incremento de 9,9% en el mismo lapso.
Ahora, descontando la inflación, las remuneraciones reales cayeron un 2,2% en el período, hilvanando un noveno mes de caídas, las cuales comenzaron en octubre del año pasado. Asimismo, la caída se acelera si se compara con la merma de 1,8% anotada en mayo.
La remuneración media por hora ordinaria fue de $ 5.842 en junio, anotando un alza interanual de 9,1%. Este valor se ubicó en $ 5.557 para las mujeres, lo que significó una variación anual de 9,1%, mientras que para los hombres se situó en $ 6.089, registrando un aumento de 9,0% en el mismo período.
El costo medio de la mano de obra por hora total fue $ 6.699, consignando un crecimiento de 9% en doce meses. Este valor se ubicó en $ 6.359 para las mujeres, lo que implicó un incremento interanual de 9,3%, y de $ 6.997 para los hombres, registrando un alza de 8,8% en el mismo período.
La brecha de género de la remuneración media por hora ordinaria fue -8,7%, mientras que la del costo medio de la mano de obra por hora total fue -9,1%, ambas en desmedro de la mujer.
Acorde al ente estadístico, por sector económico el Comercio, la Industria Manufacturera y la Construcción consignaron las mayores incidencias anuales positivas, tanto en el caso de las remuneraciones como el costo de mano de obra.
Fuente: Diario Financiero, agosto 05 de 2022














