Astilleros y Maestranzas de la Armada de Chile (ASMAR) registró un resultado neto positivo de US$18,9 millones al 31 de diciembre de 2025, lo que representa un leve incremento de US$0,9 millones respecto a los US$18 millones obtenidos en el mismo período de 2024.
Estos números, contenidos en la Memoria Anual 2025, reflejan la solidez operativa de la empresa estratégica de Defensa pese al contexto de grandes proyectos de construcción naval en curso.
El buen desempeño financiero se enmarca en el desarrollo del contrato Escotillón IV, Fase 1, suscrito inicialmente por unos US$410 millones para la construcción de dos buques de transporte anfibio multipropósito.
Este proyecto ha permitido dar continuidad y fortalecer el segmento de construcción naval en el astillero de Talcahuano, alineado con la Política Nacional de Construcción Naval que impulsa la Armada de Chile.
Avances concretos
A abril de 2026, los avances son notorios. El primer buque, bautizado “Magallanes”, ya completó el 100% de su estructura y avanza en la fase de outfitting con la instalación de equipamiento interior, sistemas de habitabilidad y componentes como el puente de mando y grúas electrohidráulicas. Su botadura al mar está prevista para el primer semestre de 2026, posiblemente en junio, con entrega a la Armada estimada para fines de 2027.
El segundo buque inició su construcción en agosto de 2025 con el corte de la primera plancha.
Paralelamente, en el marco del mismo proyecto, ASENAV en Valdivia botó la primera barcaza de desembarco en enero de 2026, mientras que la segunda unidad ya se encuentra en fase de pruebas de mar. Estos hitos refuerzan la capacidad industrial nacional y la colaboración público-privada.
En los últimos meses, ASMAR también ha destacado por otros hitos operativos, como la modernización de la fragata Riveros en Talcahuano, el mantenimiento de submarinos y la incorporación de nuevas tecnologías, incluyendo presentaciones de soluciones inmersivas para optimizar procesos de construcción.
Cabe recordar que el astillero celebró en abril sus 66 años como pilar de la ingeniería naval chilena, generando empleo especializado y transfiriendo conocimiento tecnológico.
Desempeño financiero y proyecciones
Los ingresos ordinarios consolidados alcanzaron los US$210,6 millones, un aumento de US$5,3 millones en comparación con 2024.
Este crecimiento se explica principalmente por el mayor avance en los trabajos de reparación y mantención de unidades de la Armada, junto a un repunte de US$12,1 millones en los segmentos de mercantes, pesqueros, industriales y otros clientes externos. El proyecto Escotillón IV, Fase 1, siguió su curso según lo programado, manteniendo el impulso en el segmento de Construcción Naval.
Tras absorber los costos de ventas, ASMAR logró una utilidad bruta de US$45,7 millones, ligeramente por debajo de los US$46,4 millones del año anterior. Esto se tradujo en una ganancia de actividades operacionales de US$15 millones. En términos operativos, el EBITDA ascendió a US$26,5 millones, superando en US$1,6 millones el indicador de 2024.
El resultado no operacional aportó un positivo de US$10,6 millones impulsado por variaciones favorables en diferencias de cambio y menores costos financieros, lo que elevó el resultado antes de impuestos a US$25,6 millones. Finalmente, tras un cargo por impuesto a la renta de US$6,7 millones, se cerró el ejercicio con la utilidad neta antes mencionada.
Los resultados de 2025 y los avances visibles en 2026 confirman que ASMAR mantiene una trayectoria sólida, equilibrando rentabilidad con su rol estratégico en el fortalecimiento de las capacidades marítimas del país.
La lectura conjunta de los estados financieros y las notas explicativas ofrecen una visión integral de una empresa que sigue invirtiendo en capacidades productivas y en el desarrollo de la industria naval nacional.
Fuente: Trade Digital News, mayo 07 de 2026
