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Discurso del
Presidente de ASIMET en ENAPYME 2003
Muy
buenas tardes a todos.
En nombre de ASIMET y de la
Universidad Católica de Chile quiero agradecerles
su presencia en este Cuarto Encuentro Nacional de
la Pequeña y Mediana Empresa Industrial. Esta
gran audiencia es una demostración del interés
que existe en la Pequena y Mediana Empresa
Industrial por buscar las oportunidades, analizar
los múltiples desafíos a los que se enfrenta y
encontrar las herramientas para hacerlo
exitosamente.
Confiamos en que al final de
este largo día sientan que se han llevado un
valor agregado, que han escuchado a las más altas
autoridades del país referirse a nuestras
inquietudes, que han conocido las experiencias de
empresarios que han podido salir adelante con
éxito y que los distinguidos profesores de la
Universidad Católica los hayan convencido de la
importancia del conocimiento sistemático, aquel
que se adquiere por capacitación, que ha ido
desplazando en las empresas a la intuición y la
experiencia.
Quiero agradecerle
especialmente a Usted. Señor Presidente, por
acompañamos esta tarde. Por darse el tiempo para
compartir con este grupo de emprendedores, que son
el semillero del crecimiento futuro de Chile.
En esta audiencia, Presidente,
hay muchos casos de empresas que deberían ser
premiadas por muchas razones. Pero aunque no
aparecen en los diarios, no reciben grandes
premios, ni hacen ruido, son grandes productores
del país.
Para evaluar la situación de
las PYMES en Chile hoy, no puedo partir sin
describir como veo al empresario industrial PYME
hoy. Este empresario es, por definición, un
emprendedor. Es creativo, tiene ideas nuevas, se
atreve a tomar riesgos, trabaja mucho más 48
horas semanales, muchas veces duerme poco y a
saltos, porque ha dado garantías personales que
incluyen, a veces, hasta el último activo
hipotecable, porque tiene una idea en la que cree,
porque administra lo propio. Este es el PYME.
El empresario industrial
pequeño o mediano, conoce a su gente, sabe que
depende de ellos y ellos saben que dependen de
él. Cuando en este período ha debido ajustar su
dotación de personal, la decisión ha sido dura
porque los conoce, y porque sabe que si no se
ajusta puede perderlo todo.
Este Chileno emprendedor no
tiene financiamiento fácil, tiene poca ayuda y la
competencia le llega desde cualquier parte del
mundo y no siempre en forma leal.
En los últimos años este
industrial PYME promedio ha enfrentado un duro
desafío con la apertura de la economía, ya que
produce bienes transables, debiendo ajustar sus
costos mejorar procesos y calidad, siempre
luchando contra el tiempo y muchas veces
soportando rigideces normativas que no le ayudan
para nada.
Sin embargo, aquí los tiene,
luchando por crecer, por crear más empleo, por
conquistar más mercados, por llegar a ser grandes
empresarios y heredar a sus hijos un país mejor.
Aquí está la PYME industrial
pujante, que no pide perdonazos, ni
proteccionismos. Sólo pide, con urgencia, que le
den el entorno apto para competir. Michael Porter
demostró que, de nuestra competitividad total, un
60% depende de factores internos de la empresa y
un 40% depende de factores externos como el
entorno normativo, la microeconomía. Ese 40% es
crítico cuando hemos firmado tantos tratados de
libre comercio. Si no lo mejoramos, los acuerdos
comerciales pueden significar la desaparición de
nuestra industria manufacturera y con ella cientos
de miles de empleos de alta calidad.
Necesitamos, Señor Presidente,
buenas políticas microeconómicas y con ellas
nosotros le vamos a responder con crecimiento,
más empleo y más recaudación tributaria. Pero
si suben los impuestos, nos disminuirán las
ventas, se nos reducirán las posibilidades de
crecer y hará más competitivo el comercio
informal, el que no paga impuestos ni leyes
sociales. Es conocido que un alza de impuestos
incentiva la economía informal y eso la PYME
Industrial lo vive en carne propia ya que compite
directamente con la informalidad.
Esta es, Presidente, una
resumida descripción de la audiencia presente hoy
y de la realidad que enfrenta.
En este Encuentro Anual de la
Pequeña y Mediana Empresa Industrial, ENAPYME
2003, nos hemos centrado en destacar las
oportunidades que se nos presentan y cómo podemos
aprovecharlas:
Sin duda que uno de los
elementos claves son los tratados comerciales que
Chile ha firmado recientemente y hemos puesto
grandes esperanzas en lo que estos acuerdos puedan
entregamos. Sin embargo, creemos que es
imprescindible, para que podamos aprovecharlos,
que nos preparemos. Firmarlos fue muy importante,
pero el desafío es sacarles partido. Requerimos
un gran trabajo en la difusión de los detalles de
esos tratados y un aprendizaje profundo de esos
mercados. Este es un partido que está por jugarse
y tenemos que aprender urgentemente a dominar la
pelota. En esto tenemos que trabajar unidos y hago
un llamado a todos ustedes para que le tomen el
peso a esta tarea, que tiene preocupados a los
expertos, que ven con angustia la falta de un plan
de difusión que esté a la altura de la
trascendencia de estos acuerdos sobre nuestro
futuro económico.
Otra de nuestras grandes
oportunidades es el equilibrio macroeconómico y
la estabilidad que ha logrado nuestro país en los
últimos 20 años y que lo destaca en
Latinoamérica. Sabemos, Señor Presidente, que no
es fácil resistirse a las continuas demandas
sobre el erario nacional y también debemos
celebrar que hoy gozamos de baja inflación y
tasas de interés más bajas que en muchos de los
países en vías de desarrollo, lo que sin duda
nos ayuda a competir. Una vez más, nos preocupa
cuando este equilibrio se quiere mantener subiendo
los impuestos, porque con esa medida se nos resta
la competitividad que ganamos con los acuerdos de
libre comercio. Hay que buscar otras fuentes de
financiamiento fiscal que vayan de la mano del
crecimiento.
Estamos seguros que al igual
que en nuestras empresas, en el Estado siempre se
puede buscar más eficiencia y reducir los costos.
También para nosotros es más difícil reducir
gastos que subir los precios, pero sin duda que lo
primero es mucho más efectivo en el mediano y
largo plazo cuando tenemos que competir en una
economía abierta como la nuestra. Usted lo ha
dicho, Señor Presidente: Chile compite entero.
Ahora quisiera referirme a los
desafíos que vemos para la PYME Industrial y el
País, a la vista de las realidades y
oportunidades tratadas hoy en este Encuentro.
El primer y mayor desafío es,
sin duda, el crecimiento de nuestra economía. Nos
alegra mucho, Señor Presidente, que en el mensaje
del 21 de mayo, este desafío fue el primero de la
lista que Usted le planteó al país. Estamos
convencidos de que éste es el que permite cumplir
las demás tareas y sobre todo, el que provee los
recursos para acudir en ayuda de los más
postergados de los chilenos. Cuente con nosotros
para esta tarea. Denos las condiciones para crecer
y no lo defraudaremos.
El segundo sin duda es la
CAPACITACIÓN a todo nivel. Necesitamos invertir
en nuestro capital humano. Con capacitación se
facilita la incorporación de tecnología, mejoran
las relaciones laborales, mejora la calidad, la
competitividad y la rentabilidad. La inmensa
mayoría de las empresas exitosas invierten mucho
más allá de la franquicia SENCE porque han
descubierto la potencialidad de esta inversión en
las personas.
Para la PYME Industrial, sin
embargo, por la escasez de recursos y la normativa
de la franquicia SENCE, la capacitación se limita
a los sueldos más bajos, ya que para los cursos
más especializados o para las personas que ganan
más de 750.000 pesos al mes, la cobertura decrece
rápidamente. Este es un error que se debe
subsanar, porque la tendencia es que los sueldos
de los especialistas, los mandos medios y
ejecutivos de las empresas sean más altos y no
por eso deje de ser conveniente para el país
invertir en ellos. La capacitación en los niveles
altos de la empresa es la que tiene el mayor
efecto multiplicador. Tenemos que incentivarla si
queremos tener una buena base de PYMES
competitivas.
Estamos seguros de que con los
incentivos apropiados, la capacitación a todo
nivel en las empresas se va a multiplicar y esto
solo puede traer mejoras sustanciales en la
competitividad de nuestra industria y nuestro
país.
El tercer desafío es la
flexibilidad laboral. Estamos de acuerdo en que la
flexibilidad laboral no debe ser sinónimo de
precarización del empleo. Pero, en un mundo en
que todo cambia tan rápido, la flexibilidad
laboral es fuente de generación de empleo y,
cuando hay crecimiento y capacitación, ésta
otorga beneficios permanentes a sus trabajadores
ya que les mejora su capacidad de emplearse.
Este desafío es muy importante
para el futuro que nos espera. En los últimos
años hemos visto cómo la rigidización laboral
ha llevado a un acelerado proceso de
automatización y eliminación de puestos de
trabajo. Para lograr la ansiada cohesión social,
tenemos que mantener dentro del sistema económico
al mayor número de chilenos y eso se logra siendo
flexibles con personas capacitadas y productivas.
El cuarto desafío tiene que
ver con la calidad de la gestión de las empresas.
Innovación, estrategia, incorporación de
tecnologías, comercialización, marketing, etc.
Este es el desafío más "privado", ya
que depende enteramente de nosotros los privados.
Por eso es que este Encuentro Anual de la ENAPYME
lo hacemos entre la Universidad Católica y
ASIMET. Porque estamos convencidos de que nuestra
industria requiere aplicar un gran esfuerzo en
mejorar la calidad de la gestión. La
globalización elevó radicalmente los niveles de
exigencia sobre la calidad de la gestión en el
país, en las instituciones y en las empresas. Los
que logren esa mejora serán los que gozarán de
las ventajas de la globalización. Los demás, la
sufrirán.
Por último, el quinto
desafío, probablemente el más crítico: el
financiamiento de la PYME.
Es urgente que aprueben la Ley
de Mercado de Capitales II, donde vienen las
normas para el funcionamiento de los capitales de
riesgo, la central de garantías y varias otras
normas que faciliten el acceso de la PYMES al
financiamiento.
Hoy en día la relación de las
PYMES con las fuentes de financiamiento es mala.
Se escribe mucho sobre la PYME, pero
desgraciadamente, sigue siendo un mercado
difícil, de alto riesgo, de poca historia, de
mucha norma que limita su acceso al crédito,
cuando en otros países este segmento puede
acceder a capitales de riesgo que ven florecer las
ideas de empresarios brillantes, para bien del
país y de los miles de puestos de trabajo que se
crean.
Señor Presidente, le
agradecemos infinitamente que se haya dado el
tiempo para venir a compartir con este destacado
grupo de emprendedores chilenos. Este encuentro y
esta audiencia se caracterizan por ser prácticos,
profesionales y conscientes de las necesidades y
limitaciones del país. También creemos
interpretar lo mejor de los valores chilenos:
creativos, esforzados, austeros y con una tremenda
fe en que somos capaces de aportar con nuestro
esfuerzo e inspiración a que Chile sea un país
desarrollado lo antes posible.
Confiamos en que su Gobierno
acoja nuestras inquietudes y nos dé las
condiciones necesarias para competir con éxito en
los mercados en los que nos ha insertado.
Desde ahora lo invitamos para
el próximo año a la ENAPYME 2004.
Muchas Gracias.
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